Expertos en nutrición condenan enérgicamente la dieta cetogénica | Nación Farma

Expertos en nutrición condenan enérgicamente la dieta cetogénica

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El informe anual elaborado por la US News and World Report, revista publicada en Washington D.C., clasificó por tercer año consecutivo a la popular dieta ceto como una de las peores que se pueden seguir

La mayoría de las células del organismo prefieren usar como fuente de energía a la glucosa presente en la sangre, que proviene de los carbohidratos que ingerimos. Pero cuando disminuye drásticamente esta glucosa circulante, comenzamos a descomponer la grasa almacenada, proceso llamado cetosis. Esta situación origina que los cuerpos cetónicos o cetonas se liberen en el torrente sanguíneo.

Una vez alcanzada la cetosis, la mayoría de las células utilizarán cuerpos cetónicos para generar energía, hasta que retomamos la ingesta de carbohidratos.

La cetosis generalmente empieza a ocurrir después de dos o cuatro días de comer menos de 20 a 50 gramos de carbohidratos por día.

Qué incluye la dieta ceto

La dieta cetogénica es un plan de alimentación diseñado para ser bajo en carbohidratos y rico en grasas, que comparte muchas similitudes con las dietas Atkins y aquellas que se clasifican como bajas en carbohidratos.

Si bien existen variantes de la dieta ceto, lo habitual es que incluya un 60 % de grasas, un 35 % de proteínas y un 5 % de carbohidratos.

La dieta cetogénica se caracteriza por incluir gran cantidad de carnes (entre ellas, las procesadas), así como algunos derivados cárnicos, huevos, distintos tipos de quesos, pescados, frutos secos, mantequillas, aceites, semillas y verduras ricas en fibra.

Una de las principales críticas a esta dieta es que muchas personas ingieren demasiada proteína y grasas de mala calidad, presentes en los alimentos procesados, sumado a una escasa cantidad de frutas y de verduras. Además, dado su carácter restrictivo, es muy difícil de mantener a largo plazo.

En los casos patológicos, los pacientes con enfermedades renales deben ser supervisados estrechamente por un médico porque esta dieta podría agravar su condición.

Ceto en la “lista negra”

Si bien varios estudios han demostrado que este tipo de dieta es útil para los niños con epilepsia para disminuirles drásticamente las crisis epilépticas y para los pacientes diabéticos, en una persona sana no es aconsejable.

Dentro de las clasificaciones o “ránkings dietéticos” que se obtienen a partir de revistas médicas y de datos gubernamentales, sumado a los aportes de un panel de expertos en salud y nutrición, al menos desde el 2018, este proceso de revisión nutricional ha colocado a “ceto” en la parte inferior de la lista de las dietas recomendables.

Pero pese a las recomendaciones, las personas continúan siguiendo esta dieta, ingiriendo enormes cantidades de proteínas y grasas, junto con una ingesta tan reducida de carbohidratos que provoca enfermedades.

A pesar de que la comunidad médica y científica ha estado alertando sobre estos riesgos durante años, parecería que finalmente la idea de que la dieta ceto es dañina para la salud podría estar siendo escuchada últimamente. 

Aunque la dieta ceto puede parecer divertida y atractiva, en comparación con otras opciones muy restrictivas y “aburridas”, ya que se pueden comer alimentos deliciosos como quesos, filetes e incluso hamburguesas, el hecho de aportar menos de 20 gramos de carbohidratos por día no es saludable ni sostenible en el tiempo, según manifestó a CNN David Katz, director fundador del Centro de Investigación de Prevención de la universidad de Yale. 

Falta extrema de carbohidratos

El promedio recomendado de carbohidratos por día es de 225-325 gramos, por lo que comer tan escasa cantidad de estas sustancias produce durante la primera semana la  llamada gripe ceto, que se manifiesta con cefalea, irritación y falta de concentración.

Un reciente informe realizado por CNN y publicado en el Día Nacional del ceto realiza la pregunta obvia: ¿cómo ha seguido siendo tan popular una dieta despreciada por los expertos en salud? Según ellos, dicen que es porque «sus legiones de fanáticos se están centrando en los beneficios a corto plazo de la pérdida rápida de peso, sin tener en cuenta los posibles riesgos en el futuro más lejano».

Y en un reciente documento explicativo sobre la dieta ceto del New York Times, Whitney Linsenmeyer, portavoz de la Academia de Nutrición y Dietética, indicó que la enorme popularidad de la dieta puede hacer que Estados Unidos se encuentre en un estado de carbofobia.

Algunos expertos han advertido sobre los efectos a largo plazo, como un mayor riesgo de enfermedad cardiovascular. Sumado a estas advertencias, la revista VICE hace un tiempo ha criticado rutinariamente la dieta ceto, reclamo que finalmente parece comenzar a ser escuchado por la gente.