Elevadas tasas de mortalidad en pacientes con COVID-19 conectados a respiradores | Nación Farma

Elevadas tasas de mortalidad en pacientes con COVID-19 conectados a respiradores

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Los médicos de diversos países han hecho un hallazgo perturbador: han observado muchas muertes en pacientes con COVID-19 conectados a respiradores. Surge la duda si estas máquinas podrían estar provocando un efecto pernicioso en el sistema inmunológico de los enfermos.

Los respiradores o ventiladores mecánicos son máquinas que ayudan a respirar a personas con fallas pulmonares. Su función es suplir la cantidad de oxígeno necesario para estos pacientes. Su uso implica sedación e intubación endotraqueal. 

Alrededor de todo el mundo, las autoridades sanitarias buscan proveerse de la mayor cantidad posible de respiradores. Su objetivo es tratar a los pacientes más graves afectados por el SARS-CoV-2.

Respiradores y mortalidad en casos de COVID-19

Dentro de los pacientes conectados a los ventiladores mecánicos, las muertes son comunes, sin importar la patología o la lesión en las que esté indicado su uso.

Entre el 40 y el 50 % de los pacientes con dificultad respiratoria severa fallecen mientras están conectados a un respirador mecánico.

Pero un 80 % o más de los enfermos con COVID-19 que fueron conectados a respiradores en la ciudad de Nueva York han fallecido. Estos hallazgos se han correspondido con los observados en otras partes de Estados Unidos.

Del mismo modo, han aparecido informes similares en Reino Unido, con una cifra de 66 % de mortalidad. Por su parte, China, en un pequeño estudio con datos de Wuhan, señaló que un 86 % de estos pacientes murieron.

Causas probables

Si bien estas elevadas tasas de mortalidad en pacientes con COVID-19 conectados a respiradores no están claras, las causas pueden involucrar el estado de salud general de los pacientes previo a su contagio.

Por otra parte, podría estar relacionada con la gravedad de su estado cuando fueron conectados a los ventiladores.

Pero algunos profesionales sanitarios se han planteado la posibilidad de que los respiradores pudieran empeorar la situación de algunos pacientes. Quizás podrían inducir o agravar alguna reacción que pueda ser dañina para el sistema inmunológico.

Lo que sí se sabe es que los respiradores pueden resultar dañinos para un paciente según transcurre el tiempo de uso. Este efecto se debe a que el oxígeno puede producir lesiones en los pequeños sacos alveolares de los pacientes.

Como indica el doctor Eddy Fan, experto en atención respiratoria en el Hospital General de Toronto, «sabemos que las máquinas para respirar no son benignas. Uno de los hallazgos más importantes en las últimas décadas es que los respiradores pueden agravar las lesiones pulmonares, así que tenemos que ser cuidadosos en la forma en la que los usamos«.

Estos peligros pueden reducirse al limitar la cantidad de presión del gas administrado por la máquina y la intensidad de las respiraciones.

Otras alternativas

Mientras las autoridades sanitarias de todo el mundo buscan obtener más respiradores para tratar a pacientes infectados con el SARS-CoV-2, algunos médicos han decidido prescindir de esas máquinas cuando realmente pueden hacerlo.

Debido a las elevadas tasas de mortalidad en pacientes con COVID-19 conectados a respiradores, algunos médicos están prescindiendo de estos equipos. En su lugar, han optando por otras alternativas terapéuticas. Una de estas medidas ha sido que los pacientes se acuesten en distintas posiciones, incluyendo boca abajo, para favorecer la oxigenación de distintas partes del pulmón. Además, han optado por administrarles más oxígeno a través de tubos nasales u otro tipo de dispositivos.

Óxido nitroso

Algunos médicos están experimentando con adicionar óxido nítrico (NO), o monóxido de nitrógeno, a la mezcla gaseosa. Esta técnica ayuda a mejorar el flujo sanguíneo y la consiguiente oxigenación de aquellas áreas pulmonares que presentan menos lesiones.

El óxido nítrico se aplica a través de un dispositivo portátil, desarrollado por Bellerophon Therapeutics, que aprovecha su gran poder vasodilatador.

La inhalación del NO puede ayudar a incrementar la oxigenación pulmonar en los enfermos de COVID-19. A la vez, evita sobrecargar el uso de los escasos respiradores mecánicos.

El uso del INOpulse (iNO) fue aprobado por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) como una de las terapias de “emergencia” ante esta pandemia. La universidad de Miami estrenó la semana pasada este sistema de óxido nítrico inhalado (iNO).

Según el neumonólogo del Sistema de Salud de la universidad de Miami (UM), el uso de este dispositivo de reducido tamaño ha demostrado mejoras cardiopulmonares. También se ha observado que puede prevenir el deterioro en pacientes afectados severamente con COVID-19.

Además, la facilidad de administración de NO puede disminuir significativamente el trabajo sobre el personal sanitario. Esto es más valioso a medida que estos profesionales combaten la pandemia con recursos escasos o al límite de disponibilidad en relación a la demanda.

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