Relacionan uso diario de cannabis con mayor incidencia de psicosis

- Por

Muchos países han legalizado el consumo de cannabis, tanto para uso medicinal como recreacional, lo que lleva al cuestionamiento sobre las consecuencias para la salud que podrían resultar de este hecho, especialmente en los casos en que la potencia de la droga es más elevada.

Desde hace algún tiempo se reconoce que el consumo de cannabis tiene que ver en la producción de numerosos efectos a nivel físico y psíquico, tanto agudos como crónicos, según se mantiene un consumo sostenido de esta droga.

En cuanto a los efectos psíquicos, el consumo de cannabis puede desencadenar síntomas agudos y crónicos que se ven reflejados en alteraciones de la percepción de la realidad- como las alucinaciones- distorsión de la percepción témporo-espacial, además de fenómenos de despersonalización.

También se han descrito crisis de ansiedad y de carácter psicótico, euforia, excesiva locuacidad, así como alteraciones de las funciones cognitivas y empeoramiento de trastornos psiquiátricos previos. Puesto que los estudios observacionales y las pruebas biológicas apoyan una asociación causa/efecto entre el consumo de cannabis y la psicosis, hasta ahora no se ha aclarado si dentro de la población la modalidad en el consumo de cannabis influye en las tasas de incidencia de psicosis.

El estudio

Un nuevo estudio publicado por la revistas The Lancet Psychiatry analizó servicios psiquiátricos en 11 lugares pertenecientes a Europa y uno en Brasil, para investigar la asociación entre consumo de cannabis y psicosis. 

Para ello, los investigadores incluyeron a individuos con edades comprendidas entre 18 y 64 años, en el que estimaron la prevalencia de psicosis al identificar a todos los individuos que habían presentado un primer episodio psicótico y que acudieron a los servicios de salud mental, entre los años 2010 y 2015.

Posteriormente, compararon 901 pacientes que habían presentado un primer episodio de psicosis, con 1,237 controles sanos, para comprender los factores de riesgo asociados con este cuadro. Paralelamente, los investigadores recopilaron información sobre la historia de consumo de cannabis y otras drogas recreativas entre los participantes del estudio.

Para buscar una relación entre el consumo de cannabis y los niveles de delta-6-tetrahidrocannabinol (THC) empleados usualmente en ambos grupos estudiados, estimaron la potencia del cannabis con base en la concentración porcentual de THC para la droga utilizada y clasificaron los tipos como de alta potencia (más del 10% de THC) o baja potencia (menos del 10% de THC), sin considerar la concentración de cannabidiol (CBD) presente.

Cannabis y psicosis

Los hallazgos del estudio indican que consumo diario de cannabis fue más frecuente entre los pacientes con psicosis de primer episodio (29,5%), en comparación con los controles (6,8%).

Además, el consumo de cannabis de alta potencia también fue más común entre los pacientes con psicosis de primer episodio, con un 37,1%, en comparación con los controles, con un 19,4%. 

Los autores encontraron que en los 11 lugares estudiados, aquellas personas que consumían cannabis diariamente tenían tres veces más probabilidades de tener un diagnóstico de psicosis de primer episodio, en comparación con las que nunca habían consumido la droga. Esta probabilidad se quintuplicó con el uso diario de cannabis de alta potencia.
Los autores estiman que el 20,4% de casos de psicosis en los 11 lugares analizados puede estar relacionado con el consumo diario de cannabis, mientras que el 12,2% guarda relación con la alta potencia de la droga. Por lo tanto, el consumo diario de cannabis- especialmente el cannabis de alta potencia- está fuertemente relacionado con el riesgo de desarrollar psicosis.

Acceso a cannabis de alta potencia y riesgo

El uso de cannabis de alta potencia se evidenció como un fuerte predictor del trastorno psicótico en ciudades en que está disponible este tipo de hierba, como Ámsterdam y Londres; en Amsterdam, se estimó que un 43,8% de los nuevos casos (incidencia) de psicosis estaban relacionados con el consumo diario de cannabis, y el 5,3% de los nuevos casos estaban asociados con el uso de alta potencia. Las mismas tasas en Londres fueron 21,0% para uso diario y 30,3% para el cannabis de alta potencia.


Calculando bajo los supuestos de que el cannabis de alta potencia dejara de estar disponible para consumo, se esperaría que la incidencia de psicosis en Ámsterdam disminuyera de 37,9 a 18,8 por cada 100,000 personas por año; y en Londres de 45,7 a 31,9 por 100,000 personas por año.

La Dra. Marta Di Forti, autora principal del estudio, perteneciente al Institute of Psychiatry, Psychology, and Neuroscience at King’s College de Londres, Reino Unido, dice: «Nuestros hallazgos son consistentes con estudios previos que demuestran que el uso de cannabis con una alta concentración de THC tiene más efectos nocivos en la salud mental que el uso de concentraciones más bajas. También indican por primera vez cómo el consumo de cannabis afecta la incidencia de trastornos psicóticos a nivel de la población «.


Por los hallazgos reportados, este  estudio es el primero en mostrar el impacto del consumo de cannabis en las tasas de psicosis, hecho que estaría demostrando cómo esta droga afecta la salud pública y su relación con los cambios en la legislación sobre el consumo de la misma, como indica Di Forti: «Dado que el estado legal del cannabis cambia en muchos países y estados, y al considerar las propiedades medicinales de algunos tipos de cannabis, es de vital importancia para la salud pública que también consideremos los posibles efectos adversos asociados con el consumo diario de cannabis, especialmente las variedades de alta potencia”.


Etiquetas: