FDA aprobó fármaco que actúa rápidamente en la depresión resistente a tratamiento

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La depresión o trastorno depresivo mayor es un cuadro de gran complejidad, que afecta a más del 15% de la población adulta en algún momento de su vida, siendo de mayor prevalencia entre las mujeres.

Si bien existen tratamientos farmacológicos para la depresión que mejoran la sintomatología, se calcula que el 40% de las personas que ingieren estos medicamentos, necesitan probar varios tratamientos hasta dar con el adecuado.

Uno de los antidepresivos más populares, el Prozac (fluoxetina), actúa mejorando la actividad de los neurotransmisores como la serotonina, pero dentro de los inconvenientes que muestra, está una modesta efectividad y tardanza de semanas o meses en surtir efecto, e incluso existe un grupo de pacientes que muestra refractariedad a esta terapia.

Se estima que de los 16 millones de adultos estadounidenses que viven con depresión, un 25% obtiene escaso o nulo beneficio con los tratamientos disponibles, ya sean médicos o psicológicos, que al considerar los graves efectos en la calidad de vida y las tendencias suicidas que pueden experimentar quienes la padecen, representan quizás la mayor necesidad no satisfecha en la rama de psiquiatría.

Ketamina: algo más que anestésico

La ketamina surgió hace más de cinco décadas- en 1962- como una alternativa más segura a la fenciclidina (PCP) y se utiliza en los quirófanos y clínicas pediátricas de todo el mundo. Dado su seguridad y amplia difusión, la OMS ha incluido a la ketamina como uno de sus medicamentos esenciales desde 1985.

Pero en la década del noventa, surgió un interés al potencial efecto antidepresivo de este fármaco, cuando el científico Phil Skolnick argumentó que atacar las vías del glutamato- la principal vía de neuroactivación de los procesos cerebrales- podría tener efectos antidepresivos. 

En el año 2000, a partir de un estudio preclínico de un equipo de investigadores dirigido por Berman, en el que informaron que las dosis de ketamina proporcionaron un alivio rápido a siete personas con depresión, se empezó con un serie de estudios para demostrar la efectividad y seguridad de este fármaco como antidepresivo.

Pese a los resultados favorables, el uso de la ketamina ha sido restringido a la práctica hospitalaria, donde es administrado por vía intravenosa y monitorizado estrechamente por el médico tratante, debido a que también tiene propiedades alucinógenas y ha sido empleada desde la década de los setenta como droga recreacional.

Posología y utilidad

Recientemente, la FDA aprobó un tratamiento para la depresión, un medicamento de acción rápida derivado de la ketamina, llamado esketamine, que consiste en un aerosol nasal desarrollado por Janssen Pharmaceuticals Inc., una empresa de Johnson & Johnson, que se comercializará bajo el nombre de Spravato

Los estudios sugieren que puede ayudar a los pacientes refractarios al tratamiento, pero como puede causar estados alucinatorios debe ser estrictamente vigilado por el facultativo tratante en su consulta, con un control de al menos dos horas post administración y no deben conducir ese día.

La recomendación de uso es de dos veces por semana, durante cuatro semanas, con refuerzos según se requiera, junto con alguno de los antidepresivos orales de uso común.

Ensayos y ventajas de su uso

Según los expertos, la aprobación de la esketamina marca un nuevo hito para tratar los problemas graves de depresión, pues funcionan en horas o días y son efectivos en algunas pacientes que no han respondido ante otras terapias antidepresivas, como manifiesta Steven Hollon, profesor de psiquiatría y ciencias del comportamiento en la Universidad de Vanderbilt: “No hemos tenido nada nuevo en 30 años“, “Entonces, si este medicamento es una forma efectiva de obtener una respuesta más rápida en personas que son resistentes al tratamiento y podemos usarlo de manera segura,  entonces podría ser una bendición“.

En cada ensayo presentado, se observó en dos grupos de pacientes: aquellos que comenzaron a ingerir esketamina o un placebo. En un estudio de un mes de duración, los pacientes que fueron tratados con esketamina obtuvieron mejores resultados estadísticos que los que ingirieron un placebo, mientras en otros dos ensayos, el fármaco no fue superior al placebo. 

En un ensayo de esketamina con pacientes con depresión resistente al tratamiento, Janssen informó que solo un 25% de los pacientes experimentaron una recaída, en comparación con el 45% de los sujetos que recibieron el placebo en forma de spray

Experiencias clínicas

Otra incógnita a resolver es el desempeño de la esketamina intranasal en comparación con la ketamina intravenosa, pero en lo que respecta a la experiencia clínica en casos de depresión, el Dr. Glen Brooks, fundador y director médico de una clínica en el centro de Manhattan, manifestó haber tratado a unas 2,300 personas, de todas las edades, con ketamina intravenosa. Sus paciente tenían variados diagnósticos, incluyendo el síndrome de estrés postraumático, ansiedad y trastorno obsesivo-compulsivo (TOC), así como depresión. Según sus observaciones, el medicamento reducía rápidamente la sintomatología en adolescentes y adultos jóvenes, pero evidenciaba menor efectividad en el grupo de las personas mayores de 50 años.

Por su parte, los datos aportados por Janssen ante la FDA también mostraban que la esketamina fue menos efectiva en personas de 65 años o más, pues fue escasamente superior al placebo.

Una capacidad especialmente interesante de la ketamina es la disminución del pensamiento suicida entre los pacientes con depresión, por lo que, según los médicos, un fármaco de acción rápida como éste, podría salvar muchas vidas de pacientes especialmente propensos a cometer suicidio.

Con respecto a las aplicaciones farmacológicas de la esketamina, el Dr. Zárate, jefe de la rama de terapéutica experimental y fisiopatología del National Institute of Mental Health (NIMH): “Lo que parece sorprendente es que la droga también parece ayudar a otros dominios distintos de la depresión, como la ansiedad, el pensamiento suicida y la anhedonia”. “Parece tener efectos más amplios, en muchas áreas del estado de ánimo“.

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