Telesalud en México: avances y casos de éxito en el sector público y privado | Nación Farma

Telesalud en México: avances y casos de éxito en el sector público y privado

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La Telemedicina es uno de los avances más significativos de la época: permite no sólo el ahorro de recursos y tiempos, dado que su asistencia es remota, sino que garantiza la posibilidad de que los servicios de salud se den de forma horizontal y universal.

La tecnología existe desde inicios del siglo XX, pero no fue sino hasta la entrada del internet, en 1990, cuando sus horizontes se abrieron a nivel mundial. En América Latina entró rápido, a través de México en 1995, Costa Rica en 1996, y el resto de los países después del nuevo milenio: Panamá en 2002, Ecuador en 2006, Colombia y Brasil un año después, y finalmente Guatemala y Venezuela en 2010 y 2012.

Uno de los primeros signos de la tecnología en nuestro país lo encontramos después del terremoto de 1985, cuando la National Aeronautics and Space Administration (NASA) brindó apoyo de telesalud a los afectados de la capital.

Las estrategias de todos estos países, por variadas que fueran, tenían una constante: reducir las inequidades en el acceso a la atención médica, y asegurar que esta llegara de forma correcta a todas las zonas que estuvieran lejos del radar de influencia de las principales unidades de salud.

Esto tiene una vital importancia en un país como México que, de acuerdo a las últimas cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía, en 2015 tenía una población de 119 millones 530 mil 753 individuos, cincuenta por ciento de los cuales, al menos, están concentrados en el Estado de México, CDMX, Veracruz, Puebla, Jalisco, Chiapas, Guanajuato y Nuevo León.

Del total de la población, unos 120 millones, hay al menos ocho millones que hablan exclusivamente una lengua indígena; y de acuerdo al Consejo Nacional para la Evaluación de la Política Social (CONEVAL), en México un indígena tiene mayores probabilidades de morir por falta de atención médica.

El problema se hace más claro si consideramos que, de acuerdo a la Secretaría de Salud, hay al menos 485 municipios en nuestro país en donde habitan indígenas exclusivamente, que no hablan español, y existe una unidad médica (hospital) por cada 2 mil 645 mexicanos.

Pero el espectro cambia en estados como Puebla, Yucatán, Veracruz, Chiapas, que congregan una población importante, en donde hay un hospital por cada 3 mil 445 habitantes. Además, las condiciones accidentadas de su territorio hacen muy difícil que en zonas remotas los servicios de salud lleguen.

Salud en México

vía: Animal Político

En este sentido, un indígena tiene una probabilidad cinco veces mayor de vivir a dos horas (o más) de un hospital, que el resto de la población. Por tal, se vuelve imperativo que el Estado aproveche formas diversas de hacer llegar sus servicios médicos a zonas remotas.

Por todos estos factores, México se encuentra por debajo del estándar establecido por la Organización Mundial de la Salud (OMS) que sugiere la presencia de 3 médicos por cada 1000 habitantes. En México hay sólo un médico por cada mil habitantes.

El desafío, pues, es mayúsculo, y con ello en mente, en 2002 se creó el Centro Nacional de Excelencia Tecnológica en Salud (Cenetec), que tiene la misión de introducir la telemedicina y la telesalud en nuestro país: actualmente lo hace desde 606 centros de salud en 21 estados de la república, y brinda servicios de salud vía remota a más de tres millones de personas.

De acuerdo a la secretaría de salud, al menos en el sector público, el IMSS, el ISSSTE, la Sedena y Pemex cuentan con al menos 4,300 profesionales capacitados en el uso de la telemedicina, a nivel de especialidad como dermatología, ginecología, otorrinolaringología, pediatría, cardiología, radiología y medicina interna, todo para personas que viven quizá a decenas de kilómetros de un hospital.

Salud en México

Vía: Animal Político

El avance más reciente del sector público en esta materia, es quizá el desarrollo del Grupo De Trabajo Interinstitucional De Equipamiento Médico y Telemedicina, que formó la Secretaría de Salud, y que pretende establecer una base sólida para que diferentes instituciones compartan y fortalezcan programas y equipos.

El objetivo de todo ello es crear una Red Nacional de Telemedicina en donde todos los niveles de la atención médica estén vinculados a ella. El Cenetec, en este sentido, desde su Dirección de Telesalud, emitió una serie de recomendaciones para lograr su confirmación: disponer de la infraestructura adecuada; que las unidades telemédicas sean interoperables con otras instituciones de salud, incluso universitarias; contar con un plan de seguridad informática, etcétera.

La expectativa es que, con la entrada de nuevas redes de telecomunicaciones en México, la implementación de dispositivos telemédicos sea lo bastante amplia como para que abarque todos los niveles del sector público y del privado.

En este último ha habido también importantes avances, uno de los más significativos: el de Mërcher Industrias Médicas, una compañía 100% mexicana, con sede en Aguascalientes y que ha logrado crear un Sistema Integral de Salud dirigido especialmente al primer nivel de atención médica, es decir: atención, promoción de la salud y la prevención de las enfermedades en su estado temprano.

Su tecnología consta de dos módulos, el primero: de atención telemédica; y el segundo: un dispensador de medicamentos. El módulo de atención es particularmente efectivo, debido a que todos sus sensores biométricos (altura, peso, temperatura, oximetría) son de grado médico, y están amparados por la NOM vigente.

Quiosco de teleconsulta y dispensador de medicamentos. Fuente: Nacionfarma.com

Este módulo emite, después de la consulta, un baucher, o una receta médica que el usuario podrá ingresar al segundo módulo, el dispensador de medicinas, mismo que invalidará la receta una vez que haya sido surtida en su totalidad, e ingresará los datos del paciente a una base de datos.

Con esta innovación, Mërcher Industrias Médicas ha podido crear y cumplir con un círculo virtuoso de consulta/medicamento, que puede implementarse en las zonas más remotas del país y con ello ayudar a conseguir una cobertura de los servicios médicos horizontal y universal.

La presencia de una compañía como Mërcher Industrias Médicas en el panorama de la telemedicina de nuestro país, tiene, en este sentido, una justificación importante: para el sexenio que acaba, la administración saliente creó un Plan Nacional de Desarrollo 2013-2018, que publicó en el Diario Oficial de la Federación el 20 de mayo de 2013, en donde el Estado se finca el objetivo de “asegurar el acceso a los servicios de salud”, a través de la universalización de los servicios, y su mejora continua, específicamente en aquellas zonas remotas del país en donde hay pocas unidades médicas per cápita. El sistema creado por Mërcher garantiza ambos rubros, y promueve desde ahí un nuevo marco de productividad social que disminuye las brechas de desigualdad entre la ciudadanía.

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