Las mejores dietas y nutrientes para los pacientes con tiroiditis de Hashimoto | Nación Farma

Las mejores dietas y nutrientes para los pacientes con tiroiditis de Hashimoto

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La tiroides es una glándula de pequeño tamaño, situada en la parte frontal del cuello. Sintetiza las hormonas T3 y T4, encargadas de controlar el uso de la energía por parte del cuerpo, al regular el metabolismo y otras vitales funciones.

Esta glándula puede verse afectada en su normal funcionamiento, alterando directamente la integridad de la estructura del coloide tiroideo y la síntesis de hormonas, como en el caso de la enfermedad o tiroiditis de Hashimoto, que corresponde a la patología autoinmune más común y la principal causa de hipotiroidismo o tiroides hipoactiva

La tiroiditis de Hashimoto es la causa más común de hipotiroidismo en Europa y América del Norte. La Asociación Americana de Endocrinólogos Clínicos estima que afecta a unos 14 millones de estadounidenses. Su  prevalencia es unas siete veces mayor en mujeres que en hombres y es más probable que aparezca entre las edades de 45 y 65 años.

Esta patología es menos común en la infancia, pero en áreas donde escasea el yodo en la dieta, una proporción significativa de niños puede desarrollar la enfermedad.

Como resultado de esta enfermedad autoinmune, la inflamación crónica de la tiroides genera una baja en la producción de hormonas tiroideas, que  puede conducir a graves alteraciones en todo el organismo, incluidos trastornos en la frecuencia cardíaca, la función cerebral y el metabolismo en general.

Dentro del cuadro clínico por la hipofunción tiroidea, puede haber aumento de peso, piel seca, alopecia (pérdida de cabello) , fatiga , estreñimiento, bradicarnia, bradipnea y sensibilidad al frío.

Las mejores dietas para la tiroiditis de Hashimoto

Si bien no existe una dieta específica probada para tratar a todos los con Hashimoto, pues es necesario un enfoque individualizado de la nutrición, existe cierta evidencia clínica que demuestra que las siguientes dietas han ayudado a algunos pacientes con Hashimoto, dependiendo de las manifestaciones clínicas o problemas puntuales que evidencie según su fisiología:

Dieta libre de gluten

Muchas personas con Hashimoto también experimentan sensibilidades e intolerancias alimentarias, especialmente al gluten, según datos de un estudio, los que intentaron una dieta libre de gluten experimentaron una disminución de sus síntomas, así como mejoras en la digestión, el estado de ánimo, los niveles de energía y la pérdida de peso.

Dieta sin granos

Una dieta sin granos es muy similar a la sin gluten, excepto que los granos también están prohibidos. Estos granos incluyen: amaranto, teff, quinoa, mijo, avena y alforfón.

Sin embargo, hay escasa evidencia de que la supresión de los granos sin gluten sea beneficioso para la salud, porque también puede suprimir el aporte de fibra y otras fuentes de micronutrientes esenciales- como el selenio, un importante antioxidante- que revisten gran importancia para los afectados con Hashimoto.

Paleo o Paleo autoinmune

La dieta Paleo busca imitar la forma de alimentación de nuestros antepasados más antiguos, con énfasis en alimentos enteros y sin procesar.

Se incentiva el consumo de las carnes de animales en libertad y alimentadas con pasto. Se privilegian las verduras, nueces, semillas, mariscos y grasas saludables, como el aguacate o palta y el aceite de oliva.

Dentro de los alimentos prohibidos están los granos, lácteos, papas, porotos, lentejas, azúcar refinada y aceites refinados.

La dieta Paleo Autoinmune tiene como objetivo disminuir los alimentos que pueden causar inflamación y daño intestinal. Parte de los principios básicos de la dieta Paleo, pero también elimina los tomates, los huevos, las nueces y las semillas.

Dieta baja en Índice Glucémico (IG)

El índice glucémico corresponde a una medición de cómo cada alimento afecta los niveles de glucemia de una persona. Esta  dieta se basa en ingerir alimentos que mantienen un bajo IG.

Algunas personas con diabetes tipo 2 e hiperinsulinemia usan esta dieta; que también ayuda a reducir el riesgo de enfermedades coronarias y puede ayudar a algunas personas a perder peso.

Dieta densa en nutrientes

La densidad de nutrientes corresponde a la relación que existe entre el contenido de nutrientes y la cantidad total de energía que nos aporta ese alimento. Una dieta rica en nutrientes opta por la variedad de alimentos y prefiere alimentos integrales, con una selección de frutas y verduras coloridas, grasas saludables, proteínas magras y carbohidratos complejos.Estos alimentos incluyen:

  • Verduras de hoja verde, como col rizada y espinacas.
  • Pescados grasos, incluido el salmón.
  • Verduras de varios colores- para asegurar un rico aporte vitamínico-como las coles de Bruselas, el brócoli, las zanahorias, las remolachas y los pimientos rojo, amarillo y anaranjado.
  • Frutas, como bayas, manzanas y plátanos.
  • Grasas saludables, como palta y nueces.
  • Proteínas magras, tanto animales como vegetales, incluidas el tofu, huevos, nueces, porotos y pescado.
  • Alimentos ricos en fibras como las legumbres.

También se recomienda condimentar con especias antiinflamatorias como la cúrcuma, el jengibre y el ajo.

Nutrientes para el hipotiroidismo

La investigación sugiere que algunos nutrientes juegan un papel en prevenir la génesis de la enfermedad de Hashimoto. Éstos incluyen:

Vitamina D

Varios estudios han encontrado una relación entre los bajos niveles de vitamina D y Hashimoto, por lo que cualquier persona que ha sido diagnosticada con esta enfermedad debería medir sus niveles de vitamina D, ya que cada vez más personas tienden a presentarlos bajos, especialmente en estos tiempos que las población tiende a pasar más tiempo en los interiores, considerando que la vitamina D se sintetiza en el cuerpo durante la exposición al sol.

La recomendación de exposición solar para sintetizar una adecuada cantidad de vitamina D es de aproximadamente 5 a 30 minutos entre las 10 a.m. y las 3 p.m.- al menos dos veces a la semana- de forma que llegue al rostro, los brazos, las piernas o la espalda, sin emplear protector solar.

Si no es posible una exposición constante al sol, es recomendable ingerir suplementos, pues muy pocos alimentos contienen cantidades suficientes de vitamina D.

Las mejores fuentes alimenticias de vitamina D incluyen: aceite de hígado de bacalao, pez espada, salmón, atún, jugo de naranja fortificado con vitamina D, leche enriquecida, sardinas y hongos.

Selenio

Bajos niveles de selenio se han reportado como hallazgos comunes en muchos pacientes con Hashimoto. Este oligoelemento esencial es importante para la correcta función cerebral, la inmunidad y la fertilidad.

El grueso del selenio del cuerpo se almacena en la glándula tiroides. Varios estudios han demostrado que la suplementación con selenio puede ser beneficiosa para las personas con disfunción tiroidea.

Las mejores fuentes alimenticias de selenio, tanto de origen animal como vegetal: hipogloso, atún, ostras, sardinas, langosta, hígado, carne de vacuno alimentado a hierba, huevos, semillas de girasol y nueces de Brasil.

Los alimentos que deben evitarse

Cada persona es diferente y se recomienda que hable con su médico para descartar patologías aparte o descubrir carencias nutricionales y encontrar la diea que más se ajuste a sus necesidades y le signifique más beneficios.