Lupus, la enfermedad crónica que afecta a más mujeres que hombres

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El lupus es una enfermedad crónica del sistema inmunológico que ataca a menos del 7% de la población en el mundo, de la que se desconocen sus causas y para la cual no existe una cura definitiva.

Cuando nos referimos a una enfermedad autoinmune, hablamos de que es el mismo organismo el que ataca a sus células y tejidos sanos por error. En este caso, atacan a las articulaciones, piel, riñones, corazón, pulmones, vasos sanguíneos y hasta el cerebro, según refiere la Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos (NIH por sus siglas en ingles).

“Es una enfermedad de difícil diagnóstico, ya que presenta síntomas de otras enfermedades autoinmunes. Sin embargo, el 40% de los pacientes presenta manifestaciones cutáneas como principal signo de alerta”, afirmó la doctora Ma. Guadalupe Ortiz Pedroza, integrante de la Federación Mexicana de Dermatología (FMD).

Los primeros síntomas son manchas rojas en la cara, que los médicos llaman “alas de mariposa”, pues aparecen en la nariz y en ambas mejillas. Éstas no desaparecen, cambian de rojo a color violeta y pueden dejar cicatrices.

Otros síntomas son dolor en las articulaciones, en los músculos y en el pecho; fiebre; pérdida de cabello; sensibilidad al sol; hinchazón en las piernas o alrededor de los ojos; ulceras en la boca; glándulas inflamadas y cansancio extremo.

Datos de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC por sus siglas en inglés) señalan que de cada 10 pacientes diagnosticados con lupus, nueve son mujeres de menos de 35 años.

Y al distinguirlo por razas, se encontró que las mujeres afroamericanas, las hispanas, las asiáticas y las nativas americanas son las más propensas a desarrollar esta enfermedad. Las mujeres caucásicas son a las que menos afecta.

Cero razones, mucho daño

Aún se desconoce la causa por la que el organismo comienza a atacarse a sí mismo y desarrolla lupus. Sin embargo, existe evidencia concreta de la influencia de la genética y de la epigenética, que se refiere a los cambios en los cromosomas que afectan la actividad genética de la persona.

Otros estudios también han encontrado que los factores ambientales, los virus y las infecciones están relacionados con este padecimiento.

Los médicos siguen haciendo investigaciones sobre esta enfermedad, para entender mejor las causas.

No existe una sola prueba con la que se pueda determinar este padecimiento, muchas veces se confunde con otros padecimientos similares y pueden pasar hasta años antes de que un médico pueda diagnosticarla correctamente.

Los médicos requieren un historial médico completo, exámenes físicos, análisis de sangre, así como de biopsias de piel y de riñón.

Un médico no podrá determinar y tratar los síntomas, por lo que se requiere de un grupo de especialistas que incluyan un reumatólogo para tratar los dolores en las articulaciones, un inmunólogo, un nefrólogo para los daños renales, un hematólogo que atienda los problemas de la sangre, un dermatólogo, un neurólogo, un cardiólogo que trate los daños al corazón y los vasos sanguíneos, además de un endocrinólogo.

El lupus se puede controlar con el tratamiento médico adecuado y el apego del paciente a éste; de esta manera se reducen los efectos de la enfermedad y se logra una mejor calidad de vida.

Sin embargo, los pacientes aun controlados presentan recaídas, dolor y sobre todo fatiga, que afecta la calidad de vida de estas personas. De hecho, un dato revelador señala que solo 46% de las personas que ya tienen mucho tiempo enfermos siguen trabajando, el resto abandona su empleo porque la fatiga ya no les permite mantener su ritmo de vida habitual.

Estas personas se deprimen ante la falta de actividad que tenían antes: no pueden hacer ejercicio, salir de fiesta o realizar el pasatiempo que antes tenía. No obstante, la atención psicológica y la motivación propia de cada paciente es lo que determina a las personas a levantarse de la cama y tratar de retomar su vida.

En el caso de las mujeres, que son la mayoría de las pacientes los medicamentos utilizados para trata el sistema inmunológico tienen efectos secundarios severos, por lo que deben dejar de tomar los medicamentos antes y durante el embarazo.

Estos son los daños más comunes a los que se enfrentan los enfermos todos los días. No obstante, las complicaciones pueden ser mayores cuando el tratamiento no funciona o no se cumple como tal: problemas renales, afectaciones en las articulaciones y problemas hormonales.

De hecho, estas complicaciones son las que generalmente causan la muerte en los pacientes.

Cuida tu cuerpo

Los tratamientos médicos son importantes para mantener controlada la enfermedad, por lo que es importante que los pacientes se apeguen a él y lo cumplan al pie de la letra.

En los últimos años se han utilizado otros tratamientos como las inmunoterapias, que son muy similares a los que se utilizan para tratar el cáncer y que ayudan a que las células inmunes reconozcan la amenaza que representa la enfermedad, tan como ocurre con el cáncer.

EL CDC pide a los pacientes cumplir con los tratamientos indicados, acudir a las citas médicas como corresponde y detectar cualquier brote para reportarlo al doctor y atenderlo de inmediato, antes de que se complique.

Los médicos también piden a los enfermos realizar ejercicio, meditación y otras actividades que les ayuden a los pacientes a relajarse para que sobrelleven su condición.

De igual manera, les piden acudir a grupos de apoyo, donde puedan compartir sus vivencias, sus problemas y experiencias para enfrentar este padecimiento, que todavía no tiene cura.