Las principales enfermedades de transmisión sexual a nivel mundial

Entre los más de 30 agentes patógenos que se sabe se transmiten por contacto sexual, ocho se han vinculado a la incidencia más elevada de infecciones de transmisión sexual (ITS). De estas 8 infecciones, las 4 de etiología bacteriana son actualmente curables: sífilis, gonorrea, clamidiasis y tricomoniasis. Las 4 restantes: hepatitis B, virus del herpes simple (VHS o herpes), VIH y virus del papiloma humano (VPH) son infecciones virales incurables, si bien existen terapias que atenúan o modifican la sintomatología o el curso de la enfermedad.

 

Epidemiología de las ITS

Diariamente,  casi 1 millón de personas contraen una ITS, que da un estimativo de que anualmente, unos 357 millones de personas se contagian de alguna de las cuatro ITS siguientes: clamidiasis (131 millones), gonorrea (78 millones), sífilis (5,6 millones) y tricomoniasis (143 millones).

En cuanto a las infecciones virales, el número de personas con infección genital por el VHS supera los 500 millones. A nivel mundial, existen más de 290 millones de mujeres infectadas con el virus del papiloma humano, una de las ITS más comunes.

En cuanto a México, las ITS ocupan uno de los cinco primeros motivos de consulta médica, y se estima que cerca de 30% de los mexicanos entre 18 y 30 años de edad han padecido alguno de estos cuadros.

Según datos estadísticos del Instituto Mexicano del Seguro Social, la gonorrea es la infección de prevalencia más elevada entre jóvenes de 18 a 30 años, con un 18% aproximadamente; seguida por la clamidiasis (entre un 9% y 11%), que también ocupan las primeras causas de esterilidad en el país.

 

Sintomatología y complicaciones

En la mayoría de los casos, las ITS son asintomáticas o solo presentan una leve sintomatología, que a veces impiden un diagnostico certero. Los síntomas comunes incluyen: flujo vaginal o secreción uretral, ardor en la zona genital en los hombres, úlceras genitales y dolor abdominal.

Aparte del efecto de la infección en sí misma- como es el caso del VPH, que provoca unos 528,000 casos de cáncer cervicouterino y 266,000 defunciones al año- las ITS pueden tener consecuencias muy graves para los afectados, como la esterilidad o la transmisión vertical durante el embarazo y parto, que pueden derivar en muerte prenatal o neonatal, insuficiencia pondo-estatural al nacer y prematuridad, aparte de infecciones severas como septicemia, neumonía, conjuntivitis neonatal; además de deformidades congénitas.

Algunas ITS, como el herpes genital (VHS de tipo 2) y la sífilis, pueden aumentar el riesgo de contraer el VIH en tres o más veces.

En el 2012, más de 900,000 mujeres embarazadas se contagiaron de sífilis, que ocasionó complicaciones en alrededor de 350,000 casos, incluida la muerte prenatal.

La gonorrea y la clamidiasis son causas principales de la enfermedad inflamatoria pélvica, reconocida causal de infertilidad.

 

El tratamiento de las ITS

En la actualidad, se dispone de tratamientos eficaces contra algunas ITS. Es el caso de clamidiasis, gonorrea,  sífilis y tricomoniasis, que son generalmente curables con regímenes de antibióticos monodosis.

Pero la farmacorresistencia de las ITS, en particular de la gonorrea, ha aumentado rápidamente en los últimos años, limitando con ello las opciones de tratamiento. La menor sensibilidad de la Neisseria gonorrhoeae a la antibioticoterapia de “última línea” (cefalosporinas orales e inyectables), junto con la resistencia desarrollada anteriormente frente a las penicilinas, sulfamidas, tetraciclinas, quinolonas y macrólidos, convierten a este microorganismo en un patógeno polifarmacorresistente.

En cuanto a otros agentes causales de ITS, la resistencia que evidencian a los antimicrobianos es menos común, pero también existe, por lo que la prevención, así como el tratamiento precoz y completo, son cruciales para atacar este problema de multirresistencia.

Para el herpes y el VIH, los medicamentos más eficaces disponibles son los antivíricos, que solo pueden atenuar la sintomatología y controlar la evolución de la enfermedad, pero no son capaces de erradicarla.

Para el caso de la hepatitis B, los inmunomodulares- como el interferón-  y los fármacos antivirales que disminuyen la replicación viral, pueden frenar así el daño al tejido hepático.

 

Vacunas disponibles

Para prevenir la hepatitis B  se dispone de una vacuna segura y muy eficaz, que se incluye en los programas de inmunización infantil en el 93% de los países, y se calcula que ha servido para prevenir 1,3 millones de defunciones por hepatopatía crónica y carcinomas.

En cuanto a la vacuna contra el VPH, está disponible en los programas de inmunización sistemática en 45 países, que en su mayoría disponen de ingresos medios y altos. Para el caso de los países con ingresos medios y bajos- donde se concentran la mayoría de los casos de cáncer cervicouterino-se calcula que esta inmunización podría prevenir la muerte de más de 4 millones de mujeres en la próxima década, si se logra alcanzar una cobertura de vacunación del 70%.

 

Respuesta de la OMS

La OMS dicta normas y pautas mundiales para tratar y prevenir las ITS; a la vez que se encarga de fortalecer los sistemas de vigilancia y seguimiento epidemiológico, que incluye a la gonorrea farmacorresistente, y fomenta la instauración del programa mundial de investigaciones sobre ITS.

Pero estas pautas no bastan si no están respaldadas por medidas sanitarias gubernamentales, que incluyan programas educativos amplios, que involucren a toda la comunidad, que fomenten las prácticas sexuales seguras, el diagnóstico y tratamiento precoz de los afectados, junto con la no discriminación y estigmatización de las minorías sexuales.

 

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