La radiofrecuencia pulsada como alternativa para tratar el dolor lumbar crónico

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Cualquier persona puede padecer de dolor de espalda, pero existen factores que aumentan el riesgo de padecerlo como son: envejecimiento; enfermedades como artritis,  cáncer, discopatías; sedentarismo y posturas inadecuadas; además de estilos de vida poco saludables que favorecen la obesidad y el tabaquismo.

De todos los dolores de espalda, el dolor lumbar es el que afecta al mayor porcentaje de la población y generalmente corresponde a un padecimiento benigno y autolimitado, cuyas causas son diversas y sus mecanismos fisiopatológicos pueden ser bastante complejos, puesto que es la región del cuerpo humano sometida a mayor sobrecarga, sobreexigida además, por nuestra condición bípeda.

Dentro de sus causas, puede deberse a distensiones musculares o afecciones subyacentes más graves, como una hernia discal y compresión ciática. Este tipo de dolor puede variar ampliamente en intensidad, desde un dolor sordo constante hasta una sensación repentina de curso agudo.
Si bien para la mayoría de los afectados este dolor es agudo y dura unas pocas semanas, para un 20% de estas personas se torna crónico, durando unas 12 semanas o más.

Entre el 70-80% de la población adulta mundial ha experimentado algún episodio de lumbalgia al menos una vez en su vida y se calcula que entre el 15 y 20% de la población adulta lo sufre; en el 90% de los casos esta afección es inespecífica y ocurre en todas las franjas etarias- si bien su mayor prevalencia se da en edades entre 30 y 50 años- y sin preferencia de sexo.

Los datos epidemiológicos indican que es la causa más común de discapacidad en pacientes menores de 45 años. Además, su elevada frecuencia y tendencia a la cronicidad, determinan que tenga una enorme repercusión en la calidad de vida y de índole económica.

Tratamientos para el dolor lumbar

Existe una gran variedad de terapias para la lumbalgia, dependiendo de la causa y su grado de intensidad. Los médicos generalmente recomiendan alternancia de hielo y calor como una forma de relajar la musculatura y disminuir la inflamación, además de reposo o ejercicios de estiramiento específicos.

Dentro de las opciones farmacológicas existen los relajantes musculares, antiinflamatorios no esteroideos y esteroides, así como inyecciones intramusculares de corticosteroides. Las opciones de tratamiento conservador cuando existe hernia de discos y ciática, incluyen medicamentos para el dolor de venta libre e inyecciones de corticosteroides.

Otras terapias habituales incluyen la fisioterapia y masoterapia. En aquellos casos severos, en que no se logra una respuesta satisfactoria a los tratamientos empleados, la cirugía puede ser una alternativa, que consiste en extraer el disco dañado y fusionar la vértebra.

Dentro de las terapias más novedosas y de escasa invasividad se encuentra la radiofrecuencia pulsada, una técnica neuromoduladora,  no neuroablativa, que implica la aplicación de pulsos de energía directamente a las raíces de los nervios próximos a la columna vertebral, que son los responsables de enviar señales de dolor. Dentro de sus ventajas, no produce destrucción de nervios ni neuritis residual.

Un nuevo estudio con radiofrecuencia pulsada

Una reciente investigación indagó sobre el potencial de la radiofrecuencia pulsada para aliviar el dolor agudo de la hernia de disco y ciática que se han cronificado. Los autores del estudio-pertenecientes a la Universidad Sapienza de Roma en Italia– presentaron sus hallazgos en la reunión anual de la Sociedad Radiológica de América del Norte. Para su investigación, el equipo utilizó la radiofrecuencia pulsada para tratar a un grupo de 128 personas con hernias en la parte inferior de la espalda. Los investigadores aplicaron radiofrecuencia pulsada a cada participante- bajo la guía de tomografía computada (TC)- en una sola sesión, que duró unos 10 minutos. Otro grupo, consistente en 120 participantes, recibió entre una y tres inyecciones de esteroides guiada por imágenes de TC.

Resultados

Transcurrido el primer año del tratamiento, los investigadores encontraron que aquellos pacientes tratados con radiofrecuencia pulsada experimentaron una disminución del dolor más significativa, a la vez, las puntuaciones de discapacidad se habían reducido, en comparación con el grupo que recibió inyecciones de corticoides.

Al evaluar la recuperación percibida por parte de los pacientes, los participantes del grupo de la radiofrecuencia pulsada indicaron el 95% de opiniones positivas, en comparación con el 61% en el grupo que solo recibió inyecciones.

Estos hallazgos demuestran que la radiofrecuencia pulsada puede ser un tratamiento eficaz para las personas afectadas de dolor lumbar, como declara el principal autor del estudio, el Dr. Alessandro Napoli: “La radiofrecuencia pulsada crea una modulación de los nervios, lo que reduce significativamente la inflamación y sus síntomas asociados”. “Dados los resultados de nuestro estudio, ofrecemos radiofrecuencia pulsada a pacientes con hernia de disco y compresión del nervio ciático cuyos síntomas no se benefician de la terapia conservadora”.

Napoli también resalta que con esta técnica se logran resultados más rápidos que con otros tratamientos, además de su corta duración en la aplicación: “El tratamiento dura 10 minutos y una sesión fue suficiente en un gran número de pacientes tratados”.

Como otro aspecto positivo a considerar, Napoli indicó que los participantes no experimentaron efectos secundarios y que además encontraron una forma de prolongar los beneficios de esta terapia: “Aprendimos que cuando la radiofrecuencia pulsada va seguida de una inyección de esteroides, el resultado es más duradero y más eficaz que la inyección solamente“.