Fumar durante embarazo aumenta riesgo de muerte súbita infantil | Nación Farma

Fumar durante embarazo aumenta riesgo de muerte súbita infantil

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El tabaquismo es una de los hábitos asociados a más enfermedades, entre ellas los trastornos respiratorios, cardiovasculares y algunos tipos de cáncer. Aun así, su consumo está muy extendido en el mundo.

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), el tabaco mata a 7 millones de personas cada año; de ellas, alrededor de 890 mil no son fumadores, pero están expuestos al humo del tabaco.

El tabaco es dañino porque contiene más de 4 mil productos químicos; de esos, 250 son nocivos y más de 50 causan cáncer.

No hay un nivel seguro de exposición al tabaco.

De hecho, apunta la OMS, en los adultos causa graves trastornos cardiovasculares y respiratorios; en especial se dan coronariopatías y cáncer de pulmón.

El tabaco, del mismo modo, daña a los lactantes y puede causar muerte súbita. En las mujeres embarazadas también tiene consecuencias, pues fumar o estar expuestas al tabaco durante la gestación provoca bajo peso en los recién nacidos.

Un sólo tabaco podría causar la muerte del bebé

Una de las recomendaciones para evitar problemas durante el embarazo, tanto para la madre como para el bebé, es evitar el tabaco; no obstante, existe un porcentaje de mujeres que lo consumen durante la gestación.

Por ese motivo, un estudio reciente, publicado en la revista Pediatric, indica que incluso fumar un solo cigarro al día durante el embarazo puede duplicar la muerte súbita del bebé.

Los autores analizaron datos, obtenidos del US Centers for Disease Control and Prevention’s birth/infant, sobre el consumo de tabaco durante el embarazo. La información correspondía a los años 2007 a 2011.

Entre los resultados se encontró que el riesgo de muerte en los bebés aumentaban un 0.07% por cada cigarrillo fumado; y subía a 20% por cada cajetilla.

Los hallazgos indicaron que los riesgos de muerte súbita son tres veces mayores en los bebés de madres fumadoras, en comparación con los recién nacidos de las no fumadoras.

Por supuesto, anotaron los investigadores, el objetivo es dejar el tabaquismo por completo; aunque reducir de tajo el número de cigarrillos que se consumen tiene efectos benéficos.

Apuntaron que reducir el hábito de fumar en el tercer trimestre reduce a un 12% el riesgo de muerte súbita infantil; y evitar por completo el tabaco, baja hasta 23% la posibilidad de muerte súbita.

Muerte inesperada en el bebé

Se sabe que el tabaco tiene efectos nocivos en mujeres embarazadas y en el festo si la mujer fue fumadora en el pasado; estos incrementan si mantiene ese hábito durante el embarazo.

En México, existen pocos datos específicos sobre las consecuencias del tabaquismo durante el embarazo; a pesar de ello, se sabe que la proporción de mujeres embarazadas que han fumado es de 8%, lo que representa un valor de la exposición in útero de los recién nacidos.

Esa exposición a los componentes del humo del tabaco se han asociado con bajo peso en los recién nacidos y a la mortalidad postnatal.

El síndrome de la muerte súbita del lactante (o infante, SMSL) es la muerte inesperada de un niño menor de 1 año de edad.

Hasta ahora, las causas de este síndrome se desconocen.

Algunos médicos sugieren que es por la incapacidad del bebé para despertar, así como por la incapacidad de su cuerpo para detectar la acumulación de dióxido de carbono en la sangre.

Los factores conocidos que pueden provocar SMSL son:

  • Dormir boca abajo;
  • estar acompañado durante el sueño;
  • tender al bebé en camas blandas;
  • partos múltiples;
  • historial clínico familiar de hermanos con SMSL;
  • partos prematuros o en madres adolescentes;
  • estar en un ambiente donde hay prevalencia de humo de tabaco;
  • madres fumadoras o que usan sustancias psicoactivas.

Se ha reportado que la SMSL va a la baja gracias a las campañas para educar a los padres al respecto; sin embargo, médicos estadounidenses han detectado que otros dos tipos de muertes repentinas han aparecido en las últimas dos décadas.

Una de ellas se por sofocación accidental y otra por causas de enfermedad definida.

El American College of Obstetricians and Gynecologists señala que entre 23% y el 34% de los casos de estos tipos de muerte súbita están relacionados al tabaquismo prenatal.

Además, se ha identificado una conexión entre el hábito de fumar y los riesgos de padecer asma, cólico infantil y obesidad infantil.

De igual manera, el tabaco es dañino para el desarrollo del feto; aumenta el riesgo de parto prematuro, y provoca bajo peso en los recién nacidos.

La hipótesis del por qué sucede el SMSL es que los niveles de serotonina se elevan; lo cual afecta la habilidad de las células cerebrales para regular la respiración durante el sueño y eso provoca la muerte repentina.

Para contrarrestar los efectos del tabaco, los especialistas sugieren terapias no médicas como técnicas de apoyo y consejería; la finalidad es lograr superar el tabaquismo.

Igualmente, hacen hincapié en la importancia de poner esfuerzos en generar conciencia sobre la necesidad de evitar el tabaco antes del embarazo y durante la gestación.