Candida auris: ¿un hongo resistente que se expande debido al cambio climático? | Nación Farma

Candida auris: ¿un hongo resistente que se expande debido al cambio climático?

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Candida auris (C. auris) es una especie de hongo resistente a los fármacos, identificado en 2009 por especialistas médicos en Japón.

Desde entonces, ha provocado brotes en cinco continentes y se ha convertido en uno de las mayores amenazas para la salud.

La candida auris causa infecciones en el torrente sanguíneo, sistema respiratorio, sistema nervioso central, órganos internos y la piel.

Se estima que en el mundo 60% de los pacientes infectados han fallecido.

La mayor parte del tiempo, la candida auris habita en la piel sin causar problema; pero, al entrar en contacto con la sangre o los pulmones, se vuelve grave.

Además, ha demostrado ser resistente a los medicamentos más comunes.

Existen análisis genéticos que revelan diferentes clados —es decir especies emparentadas—, que emergieron de forma simultánea en tres locaciones geográficas distintas: la India, Venezuela y Sudáfrica.

A partir de esos brotes, países como Corea del Sur, Pakistán, Kuwait, Israel, Oman, Colombia, Estados Unidos, Canadá, Reino Unido, Noruega, Alemania y España, también reportaron casos.

De acuerdo con la BBC, la mayor incidencia en América Latina se ha dado en Colombia, Panamá, y Venezuela. De hecho, en 2013, se identificó el hongo en bebés prematuros venezolanos.

Las distintas cepas que han aparecido en los continentes al mismo tiempo han puesto en alerta a los científicos. Algunos tienen la hipótesis de que los brotes de candida auris se debe al cambio climático.

Un estudio reciente publicado en la revista mBio muestra los resultados de la comparación de candida auris con sus parientes filogenéticos más cercanos como la especie Candida haemulonii.

El doctor Arturo Casadevall, presidente del departamento de microbiología e inmunología de la Johns Hopkins Bloomberg School of Public Health, declaró a Medical News Today que la candida auris emergente en India, Sudáfrica y Venezuela pareciera no tener ninguna relación entre sí.

No obstante, algo tuvo que suceder para su aparición; fue así que consideraron la posibilidad de que el cambio climático fuera el responsable y, para descubrirlo, analizaron la tolerancia térmica de varios hongos.

Adaptación a altas temperaturas

Los autores explicaron que los mamíferos están protegidos por una zona de restricción térmica; los especialistas la definen como la diferencia entre su más alta temperatura basal y la temperatura del medio ambiente.

Por otro lado, agregaron que el cambio climático está provocando un aumento de la temperatura terrestre muy acelerado; esto, reducirá la extensión entre las temperaturas ambiente y las temperaturas basales de los mamíferos.

Lo anterior significa que entre más altas sean las temperaturas ambientales, algunos seres tendrán que adaptarse a temperaturas más calientes.

En el caso del hongo candida auris, observaron que es capaz de crecer y adaptarse a temperaturas mucho más altas que sus parientes filogenéticos, incapaces de tolerar las temperaturas de los mamíferos.

Ahora bien, los hallazgos no revelaron si se trata de un rasgo nuevo; pero notaron que candida auris coloniza la piel fría en lugar del microbioma intestinal que es más caliente.

Esa preferencia por pieles frías sería entonces una muestra consistente de una termotolerancia adquirida recientemente.

Así, esta evolución, y el hecho de que el hongo no puede crecer anaeróbicamente, respaldan la idea de que candida auris dejó de ser un hongo ambiental.

Adaptación

Gracias al sistema inmune y a las temperaturas basales que impiden el crecimiento de hongos, las infecciones fúngicas no suelen ser tan comunes en los humanos.

A pesar de ello, especies como candida auris están demostrado que son capaces de adaptarse a las altas temperaturas.

De seguir esa adaptación, se estiman mayores problemas en el futuro; pues, al parecer, el calentamiento global conduce hacia la selección de linajes fúngicos más tolerantes térmicamente y capaces de romper la zona de restricción de calor en los mamíferos.

Con información de Medical News Today y BBC.