No todas las funciones cognitivas se pierden con la edad

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Se suele pensar que un niño de cinco años aprende mejor que un adulto de cincuenta y que el proceso de envejecimiento inevitablemente conlleva un declive progresivo de las funciones cognitivas. Sin embargo, un estudio observacional desmiente la creencia generalizada de que dichas funciones se deterioran con la edad y revela que algunas funciones, lejos de entrar en declive, pueden mejorar.   

En otras palabras, según este estudio, publicado en la revista Nature Human Behavior, el ser humano, lejos de convertirse en inservible, es como un vino que se añeja con el paso del tiempo hasta alcanzar su mejor versión.

El nuevo estudio desmiente la noción de que todas las funciones cognitivas se deterioran con la edad. Foto: New York Times.

¿Qué son las funciones cognitivas?

Las funciones cognitivas son el conjunto de habilidades que nos permiten aprender y recordar información; organizar, planear y resolver problemas; concentrarse, mantener y distribuir la atención; entender y emplear el lenguaje, reconocer correctamente el ambiente, y realizar cálculos, entre otras funciones.

Dichas funciones incluyen las llamadas funciones ejecutivas, las cuales son actividades mentales complejas, necesarias para planificar, organizar, guiar, y evaluar el comportamiento necesario para adaptarse de manera exitosa al entorno y alcanzar metas.

Prácticamente cualquier trabajo que implique planificar, tomar decisiones, resolver problemas o manipular datos requiere el uso de las funciones ejecutivas. Es decir, son habilidades que se utilizan para una diversidad de campos, desde cocinar un platillo hasta planificar una cirugía.

Envejecimiento y declive cognitivo

Hasta ahora existía un consenso entre la comunidad científica sobre el declive de las funciones cognitivas con el paso del tiempo, especialmente la memoria. Sin embargo, este nuevo estudio revela que las funciones cognitivas son mucho más complejas de lo que suele creerse. Esto quiere decir que no todas experimentan el mismo deterioro y hay algunas que incluso mejoran y se agudizan con la edad.

¿Cómo se realizó el estudio?

El estudio se basa en una muestra de 702 participantes entre 58 y 98 años, quienes realizaron una prueba que evaluó sus respuestas a una serie de estímulos en la pantalla. Dicha prueba, conocida como Attention Network Test (ANT), es ampliamente utilizada y reconocida en el campo de la neurociencia, como una herramienta eficaz para evaluar las funciones cognitivas del individuo.

La investigación realizada tenía como objetivo evaluar simultáneamente tres funciones cognitivas específicas:

  • La capacidad de estar alerta
  • Orientación
  • Inhibición ejecutiva (la capacidad de ignorar estímulos o información irrelevante cuando estamos realizando una tarea)

João Veríssimo, profesor adjunto en la Universidad de Lisboa, en Portugal, explica que estas tres funciones se relacionan y se complementan entre sí y nos ayudan a desempeñar tareas cotidianas como manejar un vehículo.  

La capacidad de mantenerse alerta ayuda al conductor a identificar situaciones como el hecho de que se está aproximando a una intersección o a un cruce peatonal, la orientación le permite reaccionar de forma rápida ante una situación repentina, como la aparición de un peatón y la inhibición ejecutiva le permitirá enfocarse en la tarea que está realizando sin permitir que otros estímulos, como un mensaje publicitario o un ave, lo distraigan.

¿Cuáles funciones mejoran con la edad?

Mientras que los estudios anteriores apuntaban a un deterioro de las tres funciones evaluadas con la edad, esta nueva investigación revela que sólo la capacidad de estar alerta sufre una merma paulatina con el paso del tiempo. Las otras dos funciones: orientación e inhibición ejecutiva, mejoran con la edad, al menos hasta mediados y finales de los 70 años. Esto ocurre porque son habilidades que se desarrollan y mejoran con la práctica.

¿Cuál es el impacto de este estudio?

Michael T. Ullman, Profesor del Departamento de Neurociencia y director del Laboratorio de Cerebro y Lenguaje del Centro Médico de la Universidad de Georgetown, en Washington, D.C., y uno de los autores del estudio, afirma que estos hallazgos revelan que las funciones cognitivas son muy complejas y no todas se deterioran al mismo ritmo.

Esto tiene un impacto significativo en nuestro entendimiento del proceso de envejecimiento y pinta un panorama mucho menos negativo de la senectud.

Es decir, si usted es una persona de la tercera edad y sueña con regresar a la universidad pero cree que a su edad ya no puede, piénselo dos veces porque la ciencia demuestra lo contrario.

Fuentes consultadas: Nature Human Behavior, Medical News Today, cognifit.com.