Mujer italiana amputada recibe una mano biónica que le permite el sentido del tacto

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Las películas en las cuales el protagonista recibía un miembro biónico  absolutamente natural y funcional ya no es ciencia ficción, es una realidad absolutamente tangible para el paciente, y lo será para las personas de ahora en adelante.

Varios equipos científicos han creado miembros artificiales con la capacidad de ser articulados a voluntad y además, dotados de una fina sensibilidad, puesto que se ha conseguido la recuperación de la sensación táctil en pacientes amputados. Ésto se ha logrado mediante la implantación de prototipos de manos biónicas que contienen electrodos capaces de conectar dicha pprótesis con el brazo y el cerebro.

Esta tecnología va siendo cada vez más efectiva y compleja en su propósito, ya que el objetivo no es solo restaurar la funcionalidad, sino que además busca restablecer la conexión sensorial con el mundo. Es más, estos pacientes, que sufrían un dolor del miembro fantasma en la zona amputada, se verán además, liberados del dolor al recuperar el sentido del tacto.

El equipo italiano

Un equipo de científicos con sede en Roma ha presentado a la comunidad científica mundial la primera mano biónica dotada del sentido del tacto, que, dadas sus dimensiones de sus controles, se puede emplear más allá de las fronteras de un laboratorio.

En 2014, el mismo equipo internacional produjo la primera mano biónica “sensible” en el mundo. Pero el equipo sensorial y la computadora a la que estaba conectada eran demasiado grandes para ser empleadas fuera del recinto de un laboratorio.

Ahora, los nuevos avances en tecnología han permitido la miniaturización de sus componentes, posibilitando que quepa, en una mochila, haciéndolos más livianos y portátiles.

El equipo internacional y multidisciplinario de desarrollo incluyó ingenieros, neurocientíficos, cirujanos, especialistas en electrónica y robótica procedentes de Italia, Suiza y Alemania.

Cómo funciona

La mano protésica posee sensores diseñados para detectar la información “táctil” sobre un objeto, permitiéndole saber a la persona si era blando o duro. Estos mensajes están vinculados a una computadora en una mochila que convierte estas señales en un lenguaje que el cerebro es capaz de comprender e interpretar.

La información se transmite al cerebro del receptor a través de pequeños electrodos implantados en los nervios en la parte superior del brazo. En las pruebas que se efectuaron, la persona, que tenía los ojos vendados, pudo decir si el objeto que estaba recogiendo era duro o blando.

La receptora de este dispositivo fue la italiana Almerina Mascarello, que perdió su mano izquierda a causa de un accidente hace casi 25 años,  quien tras utilizar esta mano biónica ha manifestado: “es casi como si hubiera vuelto“. “La sensación es espontánea, como si fuera tu mano real: finalmente puedes hacer cosas que antes eran difíciles, como vestirte, ponerte zapatos -todas cosas mundanas pero importantes- te sientes completo”.

El futuro de los miembros biónicos

Esta mano representa un gran avance en neuroprótesis, la interfaz que realiza la conexión entre la máquina y el cuerpo humano, si bien una prótesis robótica que sea mejor que la mano humana todavía está muy lejos de desarrollarse, el equipo cree que eventualmente podría convertirse en una realidad.

El profesor Silvestro Micera, neuroingeniero de EPFL en Lausana y la Escuela de Estudios Avanzados de Sant’Anna en Pisa expresó su opinión: “Nos dirigimos cada vez más a películas de ciencia ficción como la mano biónica de Luke Skywalker en la película La Guerra de las Galaxias, una prótesis completamente controlada, totalmente natural, sensorizada, idéntica a la mano humana “.

El profesor Paolo Rossini, neurólogo del Hospital Universitario Agostino Gemelli de Roma, dijo: “Una vez que puede controlar una prótesis robótica con su cerebro, puede pensar en crear una que permita movimientos más complejos que una mano con cinco dedos“.

El equipo científico dice que esperan miniaturizar la tecnología aún más para que se pueda comercializar una mano sensorial biónica.

Almerina pudo trabajar con esta prótesis por un período de 6 meses, después de lo cual fue retirada, ya que es solo un  prototipo, pero espera que  cuando esta mano biónica se perfeccione, pueda tenerla en forma permanente para emplearla en la realización de sus actividades diarias.

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