Una mala salud bucal podría estar relacionada con el riesgo de cáncer de hígado | Nación Farma

Una mala salud bucal podría estar relacionada con el riesgo de cáncer de hígado

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El cáncer gastrointestinal se ha vuelto un problema de salud pública en años recientes. Un nuevo estudio encontró que aquellos con una salud bucal deficiente, como dolor de encías o sangrado, tienen 75% más de riesgo de desarrollar cáncer de hígado.

Investigaciones previas habían establecido que las encías y los dientes en mal estado de salud son un factor de riesgo para afecciones a largo plazo cómo apoplejía, enfermedad cardiaca, diabetes, y algunos tipos de cáncer.

Ahora, especialistas del Centro de salud pública de la Queen’s University Belfast, en Reino Unido, indicaron que la evidencia anterior es inconsistente como para asociar la salud bucal deficiente con algunos tipos de cáncer gastrointestinal; por ese motivo, se dieron a la tarea de examinar dicha relación.

Para la investigación, los científicos incluyeron cáncer de órganos digestivos enumerados por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en su décima revisión de la International Classification of Diseases 2016.

Así, basaron su análisis en los datos del proyecto Biobank, los cuales incluían información sobre más de 490 mil adultos de Inglaterra, Escocia y Gales. Las personas tenían entre 40 y 69 años de edad al momento de su inscripción de 2006 a 2010.

Los investigadores descartaron a las personas que no informaron detalles sobre su salud bucal —la cual definieron como encías con dolor y/o sangrado, y dientes flojos—, o que ya contaban con antecedentes de cáncer cuando se unieron al proyecto.

En total, el análisis tomó datos de 469 mil 628 personas; de ellas, 4 mil 69 desarrollaron cáncer gastrointestinal durante el seguimiento de 6 años en promedio.

De los individuos con cáncer digestivo, 13% había reportado tener una salud bucal deficiente al inicio del estudio.

Los investigadores hallaron también que, quienes tenían mala salud bucal, contaban con más probabilidades de tener obesidad; lo que, de igual manera, relacionaron con el estatus socioeconómico y la falta de una alimentación adecuada.

Cabe mencionar que el estudio no encontró una relación entre la salud bucal y el riesgo general de cáncer gastrointestinal; sin embargo, al examinar el cáncer en órganos específicos sí hubo vínculos entre la salud bucal y el cáncer hepatobiliar en el hígado, vesícula biliar y conductos biliares.

El más fuerte de los vínculos se encontró con el carcinoma hepatocelular; uno de los padecimientos más comunes en adultos y que comienza en el hígado.

Finalmente, los expertos concluyeron que tener una salud bucal deficiente aumenta el riesgo de desarrollar carcinoma hepatocelular en un 75%; aunque no observaron asociación con cáncer de esófago, estómago, páncreas, intestino delgado o colorrectal.

Los resultados completos se publicaron en la United European Gastroenterology Journal.

Cáncer gastrointestinal

El sistema digestivo puede sufrir de diferentes tipos de cáncer como de: esófago, estómago, intestino delgado, colon, recto, ano, hígado, conductos biliares, y páncreas.

De acuerdo con los autores, un estudio global estimó que el 28% de los nuevos casos de cáncer y el 37% de las muertes relacionadas con la enfermedad en 2018 se debieron a padecimientos gastrointestinales.

La American Cancer Society indica que la incidencia de cáncer de hígado en Estados Unidos, se ha triplicado desde 1980. Estima que más de 42 mil casos presentan este padecimiento y más de 31 mil personas morirán por esta enfermedad en 2019.

Algunas de las razones son la mayor esperanza de vida; así como otros factores ambientales y de comportamiento.

Los científicos aún no están seguros de por qué hay un vínculo tan fuerte entre el estado de la salud bucal y el cáncer de hígado u otros del sistema digestivo; sugieren que la explicación podría estar en las bacterias, de las cuales se encarga el hígado.

Haydée W. T. Jordão, líder del estudio, declaró a Medical News Today que, cuando enfermedades como la cirrosis, el cáncer o la hepatitis golpean al hígado, afectan su función y esto provoca que las bacterias vivan más tiempo y causen más daño.

Por el motivo anterior, ella y sus colaboradores justifican la necesidad de investigaciones adicionales del microbioma y el cáncer de hígado.

Con información de Medical News Today.