Estudio demuestra que hay diferentes tipos de sepsis

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Dentro de los cuadros graves, la sepsis es considerada una de las principales causas de falla orgánica múltiple, que conlleva al aumento en la tasa de mortalidad de los pacientes que son diagnosticados en los servicios de urgencias- pasando a ser el asesino número uno- debido a las fallas terapéuticas que muchas veces se obtienen.

Las definiciones de sepsis y choque séptico que se manejan en la actualidad han permanecido prácticamente invariables desde la Primera Conferencia del Consenso, realizada cerca del año 1991.

Pero los avances logrados sobre la fisiopatología de la sepsis y del choque séptico -entendida como una respuesta del huésped a la infección- involucra no sólo la activación de respuestas pro- y antiinflamatorias, sino que además modificaciones en vías no inmunológicas de variada ubicación orgánica, lo que ha llevado a los expertos a revisar las definiciones que actualmente se manejan sobre estas entidades patológicas.

Las directrices establecen que los pacientes con sepsis requieren de una evaluación inicial detallada y tratamiento de urgencia, para luego ir haciendo una reevaluación continua de su respuesta a la terapia instaurada.

Un ejemplo de tratamiento para el choque séptico es la terapia dirigida a objetivos tempranos (EGDT, por sus siglas en inglés), que consiste en un protocolo de reanimación agresiva donde se coloca un catéter para controlar la tensión arterial y los niveles de oxígeno, además para el suministro de medicamentos, líquidos y transfusiones de sangre para lograr la normotensión, que muchas veces resulta infructuosa y el paciente fallece.

Sepsis y algoritmos informáticos

Un estudio de de la Escuela de Medicina de la University of Pittsburgh en el que participaron más de 60,000 pacientes fue anunciado en JAMA y presentado en la Reunión Anual de la American Thoracic Society. Se trata de un avance muy importante para explicar por qué varios ensayos clínicos recientes de tratamientos para la sepsis de pacientes hospitalizados han fracasado. 

En el proyecto “Sepsis Endotyping in Emergency Care” (SENECA), financiado por el National Institutes of Health (NIH) se utilizaron algoritmos informáticos para analizar 29 variables clínicas encontradas en los registros electrónicos de salud de la prestadora de servicios médicos UPMC.

En una primera fase se estudiaron los registros pertenecientes a más de 20,000 pacientes que fueron diagnosticados con sepsis dentro de las seis horas posteriores a la llegada al hospital, entre los años 2010 a 2012.

Sepsis con diferencias

El algoritmo empleado agrupó a los pacientes en cuatro tipos de sepsis distintos, designados como:

Alfa: que correspondió al tipo más común (33%) y leve. Los pacientes presentaban menos resultados anormales en las pruebas de laboratorio, además de una menor disfunción orgánica y la tasa más baja de muerte hospitalaria (2%).

Beta: afectaba al grupo de pacientes mayores, que comprenden el 27%, la mayoría con enfermedades crónicas de base y disfunción renal.

Gamma: presentaba una frecuencia similar al tipo beta, pero con mayores niveles de inflamación y con una frecuente falla pulmonar.

Delta: fue el tipo menos común (13%), pero de mayor tasa de mortalidad hospitalaria (32%), a menudo complicada con disfunción hepática y shock.

En palabras de Seymour: “Durante más de una década, no se han producido avances importantes en el tratamiento de la sepsis; las mejoras más importantes que hemos visto incluyen la aplicación de protocolos de talla única de todos para un tratamiento rápidopero estos protocolos ignoran que los pacientes con sepsis no son todos iguales. Para una condición que mata a más de 6 millones de personas anualmente, eso es inaceptable. Esperemos que al ver la sepsis como varias condiciones distintas con características clínicas variables, podamos descubrir y probar terapias con precisión adaptado al tipo de sepsis que cada paciente tiene“.

Por qué fallaron algunos tratamientos

Posteriormente, el equipo procedió a estudiar los registros de salud electrónicos de otros 43,000 pacientes con sepsis, pertenecientes a UPMC, entre 2013 y 2014.

En la siguiente fase del estudio, los investigadores aplicaron sus descubrimientos sobre los tipos de sepsis a varios ensayos clínicos internacionales de reciente término, que probaron diferentes terapias para la sepsis, que si bien parecían esperanzadoras, tuvieron escasos resultados.

Cuando los participantes del ensayo se clasificaron según los cuatro tipos de sepsis, encontraron que el EGDT beneficiaba a los pacientes con la sepsis tipo Alfa, pero evidenciaba los peores resultados para el tipo Delta.

Sobre la necesidad de identificar las sepsis y diversificar el tratamiento, en palabras del autor principal profesor Derek Angus, director del Pitt’s Department of Critical Care Medicine: “Intuitivamente, esto tiene sentido, no le daría a todos los pacientes con cáncer de mama el mismo tratamiento. Algunos cánceres de mama son más invasivos y deben tratarse de manera agresiva. Algunos son positivos o negativos para diferentes biomarcadores y responden a diferentes medicamentos, el siguiente paso es hacer lo mismo para la sepsis que tenemos para el cáncer: encontrar terapias que se apliquen a los tipos específicos de sepsis y luego diseñar nuevos ensayos clínicos para evaluarlos“.