Bacterias vaginales podrían tener relación con el cáncer cervicouterino

Investigadores de la University of Arizona, en Phoenix, Estados Unidos, publicaron un estudio que sugiere que las bacterias son factores relevantes en el desarrollo del cáncer cervicouterino. Esta enfermedad se relaciona con la infección por el virus del papiloma humano (VPH); sin embargo, las nuevas investigaciones aseguran que se generan diversas bacterias en el cérvix que también desencadenan anormalidades.

De acuerdo con los científicos, podría haber una relación directa entre las bacterias buenas y las bacterias malas, y el cáncer. Según Melissa M. Herbst-Kralovetz, profesora asociada en el Colegio de medicina de la University of Arizona y autora del estudio, en las pacientes con cáncer y precáncer los lactobacilos del cérvix son reemplazados por una mezcla de malas bacterias.

Cervix

Fuente: www.saludymedicinas.com.mx

 

La importancia de los lactobacilos

Al hablar de lactobacilos, los científicos se refieren a una bacteria distinta a la que comúnmente escuchamos nombrar en productos lácteos como el yogur. Los lactobacilos vaginales se encargan de proteger a los genitales de infecciones producidas por ácido láctico. En las mujeres adultas existen cuatro especies de lactobacilos: Lactobacillus crispatus, Lactobacillus gasseri, Lactobacillus iners or Lactobacillus jensenii; éstos han sido asociados con la salud vaginal.

En algunas pacientes, la proporción de lactobacilos es menor y está dominada por una mezcla de bacterias anaerobias y microaerófilas relacionadas con la vaginosis bacteriana. Esta composición varía en mujeres de diferentes grupos étnicos.

Anteriormente se han hecho investigaciones que relacionan a las bacterias y la infección por VPH; han detectado que las mujeres con VPH tienen una microbiota vaginal mucho más diversa.

Para comprobar esos datos, los científicos trabajaron con un grupo de 100 mujeres en etapa premenopáusica; esto les permitió evaluar la relación de las bacterias con el cáncer cervicouterino. En los grupos incluyeron pacientes con anormalidades cervicales (con VPH o sin él); con cáncer cervicouterino invasivo; así como a mujeres con un buen estado de salud. Observaron que la bacteria Lactobacillus se reducía en cantidad en quienes presentaban anormalidades cervicales.

Otro resultado importante fue incremento de otra bacteria llamada Sneathia; la cual está ligada a los abortos involuntarios, vaginosis, partos prematuros, así como con la infección por VPH.

Este estudio es el primero en mostrar que los niveles de Sneathia están directamente ligados a las diferentes fases del cáncer cervical; desde la infección inicial por VPH, el precáncer y hasta el cáncer invasivo.

infección por VPH

Fuente: sumedico.com

 

El cáncer más común

Aunque se piensa que sólo afecta a las mujeres por el virus del papiloma humano; lo cierto es que esta infección puede desencadenar cáncer de boca, de ano, de garganta, en ambos sexos. En los hombres puede provocar cáncer de pene y, en las mujeres, cáncer cervicouterino.

El cáncer cervicouterino es el cáncer más común. Comienza cuando las células del cérvix crecen de forma anormal hasta convertirse en un tumor. Si esas células se convierten en cáncer, atacan a otros tejidos cercanos hasta dañar el resto del cérvix. Cuando el precáncer se detecta; entonces, esos tejidos se pueden retirar para evitar que se conviertan en cáncer.

Cada año, se detectan alrededor de 526 mil casos a nivel global; en 2015, causó al menos 239 mil muertes. América Latina tiene tasas de mortalidad tres veces más altas que en el resto del mundo a causa de esta enfermedad; si esto continúa así, se estima que, para 2030, los fallecimientos aumentarán un 45%.

Según el reciente estudio de la Universidad de Arizona, en Estados Unidos hay una mayor prevalencia de este tipo de cáncer en mujeres hispanas y africanas. Para los especialistas, esto significa que los factores étnicos y la composición de bacterias vaginales tienen influencia en la forma en que el cáncer se desarrolla; pero también puede significar un acceso inequitativo a los servicios de salud.

La investigación fue publicada en la revista Nature.

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