La reducción de materia gris en el cerebro podría ser consecuencia de la obesidad | Nación Farma

La reducción de materia gris en el cerebro podría ser consecuencia de la obesidad

- Por

La obesidad es una de las principales causas de muerte a nivel mundial. En 2016, la Organización Mundial de la salud registraba a más 1900 millones de adultos con sobrepeso; de esa cantidad, 650 millones tenían obesidad.

La acumulación excesiva de grasa en el cuerpo se ha ligado a diferentes enfermedades cardiovasculares, cánceres y trastornos del aparato locomotor. En otros casos, incluso se ha estudiado la relación entre la obesidad y daño cerebral; aunque sin conclusiones contundentes hasta ahora.

Recientemente, investigadores de la Loughborough University, en Reino Unido, llevaron a cabo un análisis para identificar la relación entre la disminución del tamaño del cerebro con el índice de masa corporal y el diámetro de la cintura en casos de obesidad.

De acuerdo con Mark Hamer, profesor de la universidad y líder del proyecto, la contracción del cerebro está ligada a un mayor riesgo de demencia y a problemas de memoria; no obstante, no se había asociado esa característica al exceso de grasa en el cuerpo.

Para poder determinar si la obesidad tiene impacto directo sobre el tamaño del cerebro, los científicos examinaron información del UK Biobank, una base de datos sobre la salud de alrededor de 500 mil personas.

Los individuos participantes tenían en promedio 55 años. Los especialistas utilizaron información sobre su índice de masa corporal (IMC); la relación cadera-cintura; así como la grasa general de su cuerpo.

Para calcular el IMC, se divide el peso de persona entre el cuadrado de su altura. Al dividir la circunferencia de la cintura entre la de la cadera, se obtiene la relación cintura-cadera.

A las personas con un IMC de 30 o más se les considera con obesidad. En cuanto a la circunferencia de la cintura en relación con la cadera, existe obesidad cuando la diferencia es de 0.90 en hombre, y 0.85 en mujeres.

De forma adicional, los autores del estudio calcularon el tamaño del cerebro a través de resonancias magnéticas. Identificaron la cantidad de materia gris y de materia blanca.

En la materia gris están contenidos los casi 100 mil millones de células nerviosas; además, alberga las partes encargadas del control muscular y la percepción sensorial.

Por su lado, la materia blanca está llena de manojos de fibras nerviosas que conectan las partes del cerebro.

Antes de determinar la relación directa entre la obesidad central y el tamaño del cerebro, registraron factores que también afectan el volumen cerebral: edad; presión arterial; niveles de actividad física, y el consumo de tabaco.

Tras esas consideraciones, se dieron cuenta de que había varios enlaces entre la cantidad de grasa en el cuerpo y el tamaño del cerebro:

  • Las personas con un alto índice de masa corporal, así como una relación cintura-cadera elevada, mostraron el menor volumen cerebral. En promedio, tuvieron 786 centímetros cúbicos de masa cerebral.
  • Los individuos con un IMC alto, pero una relación baja cintura-cadera, tenían 793 centímetros cúbicos de volumen.
  • En cambio, las personas con un peso saludable, mostraron 798 centímetros cúbicos de materia gris.

Los expertos no hallaron diferencias significativas en cuanto a materia blanca; sin embargo, ligaron el sobrepeso a un decremento en las regiones del cerebro asociadas a la motivación y recompensa.

Es importante anotar que el mayor porcentaje de quienes accedieron a participar en la investigación tenían características y hábitos más saludables.

Dada esa situación, y según los mismos científicos, no es posible determinar si la obesidad produce cambios en el cerebro; o si existen anomalías cerebrales que conduzcan a este padecimiento. Tampoco se puede decir que los resultados aplican a toda la población.

A pesar de lo anterior, estos hallazgos abren la oportunidad a nuevas indagaciones. El objetivo sería conocer la asociación entre la salud cerebral y la obesidad, a partir del IMC y la relación cintura-cadera.

El estudio fue publicado en la revista Neurology.