Cáncer: la radioterapia de protones tiene menos efectos secundarios que los rayos X

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La radiación de rayos X es una de las terapias más comúnmente empleadas para tratamiento  del cáncer, ya sea sus etapas más tempranas o si el tumor ha hecho metástasis. 

Si bien es  eficaz, la radioterapia tiene muchos efectos secundarios como fatiga , irritación cutánea, fiebre , náuseas, vómitos y diarrea , así como alteraciones en el apetito y/o dificultad para ingerir agua y alimentos.

Como una forma de atenuar estos efectos  secundarios y mejorar la efectividad terapéutica, surgió la terapia de protones, también conocida como terapia con haz de protones, que es la forma de radioterapia más avanzada de la que se dispone en la actualidad para tratar el cáncer. 

Esta tecnología ha estado en uso desde 1990 en los Estados Unidos, pero su uso no se ha extendido ampliamente para reemplazar a la tradicional radioterapia de rayos x debido a los altos costos que implica.

Menor riesgo de efectos secundarios

El Dr. Brian C. Baumann, oncólogo de radiación de la Ashington University School of Medicine, en St. Louis, es el autor principal del nuevo estudio, que será presentado en la reunión anual de la American Society of Clinical Oncology, que tendrá lugar en Chicago.

Baumann y su equipo realizaron un estudio prospectivo en el cual examinaron los casos de 1,483 pacientes con diversas formas de cáncer: de pulmón, cerebro, cabeza y cuello, así como los cánceres gastrointestinales y ginecológicos, todos ellos, sin metástasis asociadas, entre los años 2011 y 2016. Los pacientes que recibieron terapia de protones eran en promedio 5 años mayores que los del grupo de rayos x.

Los pacientes estudiados recibían una combinación de quimioterapia y radioterapia, correspondiente a un protocolo de tratamiento que puede erradicar  el cáncer que aún no se ha diseminado.

Los investigadores procedieron a examinar las experiencias en cuanto a los efectos indeseados de los pacientes que recibieron radioterapia con protones y quimioterapia, en relación con los que recibieron rayos X y quimioterapia.  

Recolectaron datos sobre los efectos secundarios de los pacientes y la experiencia de los tratamientos a lo largo del período de estudio, enfocándose especialmente en los efectos secundarios de grado 3, que son aquellos casos que manifiestan tal gravedad que deben ser internados.

Los hallazgos indicaron que el riesgo relativo de efectos secundarios graves en el transcurso de 90 días de tratamiento fue dos tercios más bajo para las personas que recibieron terapia de radiación de protones, en comparación con los que recibieron rayos X.

En cifras, reportaron que solo el 11,5% de las 391 personas que fueron sometidas a haz de protones tuvieron un efecto secundario grave dentro de los 90 días de tratamiento, en relación al 27,6% de los 1,092 pacientes que recibieron radioterapia de rayos X, que expresado en palabras de Baumann:

La terapia de protones se asoció con una reducción sustancial en las tasas de efectos secundarios agudos graves, que causan hospitalizaciones no planificadas o visitas a la sala de emergencias, en comparación con la radiación con fotones convencionales o rayos X para pacientes tratados con radioterapia y quimioterapia simultáneas.”

Además de ser más segura y efectiva que la radioterapia convencional- ya que puede administrar una dosis alta en un tumor de un área muy específica- destruye las células cancerosas con un impacto mínimo en los tejidos circundantes, a la vez que es indoloro y no invasivo, pues se puede administrar hasta un 60% menos de radiación al tejido sano alrededor del sitio objetivo, mientras le llega una dosis más alta al tejido tumoral.

El estudio tampoco encontró una diferencia estadísticamente significativa en las tasas de supervivencia entre ambos tratamientos, lo que significa que ambas terapias fueron igualmente de efectivas para el tratamiento de los distintos tipos de cáncer: “Aunque ha habido otros estudios que sugieren que la terapia de protones puede tener menos efectos secundarios, nos sorprendió un poco la gran magnitud del beneficio“, agregó el investigador.

La importancia de este estudio radica en que es la primera investigación que involucra a un gran número de pacientes para comparar los efectos secundarios de la radiación de rayos X en relación a la terapia de protones.

Los investigadores también explican por qué la terapia de protones es más precisa que la terapia de rayos X, además de implicar un menor riesgo de dañar el tejido sano alrededor del tumor: los protones son partículas subatómicas pesadas que están cargadas positivamente y se detienen una vez que alcanzan su objetivo. Por el contrario, los haces de rayos X están hechos de fotones, que son partículas casi sin masa, por lo que su ligereza les permite viajar y atravesar fácilmente el cuerpo, tanto en el punto de entrada, pero también por su paso a través del tejido sano al salir, después de que han alcanzado su objetivo, dañando tejido normal.