Síntomas del prediabetes en los niños

La diabetes se ha convertido en una de las mayores preocupaciones de salud pública a nivel mundial. En América Latina existe una elevada prevalencia de la diabetes mellitus tipo 2 en la población mayor a 20 años. Esto se debe al estilo de vida, hábitos alimenticios, sedentarismo e, incluso, al metabolismo de las personas.

La diabetes tipo 2 es una enfermedad crónica y degenerativa; pero no es un padecimiento que aparezca de pronto, existen características que dan un aviso sobre la posibilidad de que este desorden metabólico se genere.

Es la llamada prediabetes la antesala de la diabetes tipo 2; la cual se había registrado sólo en adultos, pero que, en años recientes, se han observado en la población infantil. Según datos de la Organización Mundial de la salud (OMS), el 90% de los casos de diabetes en niñas y niños son de tipo 2. Las principales razones de este padecimiento son el sobrepeso y la falta de actividad física.

Cuando se habla de prediabetes significa que los niveles de azúcar en la sangre son más elevados de lo normal, aunque no califican como diabetes. Esto quiere decir que, si bien el niño en cuestión no desarrolla la enfermedad, es muy propenso a padecerla, en especial si presenta obesidad o sobrepeso.

La Asociación Latinoamericana de Diabetes asegura que esta condición va en aumento epidemiológico; se caracteriza por la elevación de la glucosa en la sangre más allá de los niveles normales y es identificable a través de una prueba de tolerancia oral a la glucosa. El problema con este estado es que puede ser silencioso, y sin la adecuada atención podría convertirse en diabetes.

Hábitos alimenticios

Fuente: lifestyle.americaeconomia.com

 

Síntomas prediabéticos

Aunque mencionar prediabetes puede ser impactante, la gran ventaja de esta etapa es que puede revertirse si se toman las medidas adecuadas. Para saber si un niño o niña se encuentran en la antesala a la diabetes, es importante conocer sus síntomas:

Sed excesiva

El cuerpo hace un esfuerzo muy grande para equilibrar los niveles de azúcar. En otras palabras, busca eliminar el azúcar excedente a través de la orina; el eliminarla de esa manera provoca deshidratación y, por lo tanto, una mayor necesidad de consumir líquidos.

Orina frecuente

La orina constante está relacionada con el punto anterior; es un círculo en el que el cuerpo trata de eliminar lo que no necesita, pero, al mismo tiempo, comienza a eliminar el exceso de agua que está recibiendo.

Sed en exceso

Fuente: elpais.com

 

Visión borrosa

Los niveles altos de azúcar en la sangre afectan los vasos sanguíneos; estos incluyen también los de la vista. Estas alteraciones de glucosa provocan que los ojos no puedan enfocar correctamente.

Heridas que tardan en sanar

Quizá para algunos parezca normal que los niños tengan pequeñas heridas o raspones; sin embargo, cuando existe prediabetes, la circulación de la sangre se retrasa; esto tiene como resultado que pequeños moretones, raspones o cortes tarden mucho más en sanar. Además, la prediabetes también promueve el crecimiento de bacterias u hongos que provocan infecciones en la piel y en el tracto urinario.

Heridas

Fuente: Bebemomentum

 

Fatiga

El cuerpo usa el azúcar como combustible; cuando existe una resistencia a la insulina, el organismo no convierte la glucosa en energía como lo haría normalmente. Como consecuencia, hay mayor fatiga y cansancio.

Piel oscura

Los niveles altos de glucosa producen “acantosis pigmentaria”; esto significa que las reproducción de las células en la piel se acelera. El resultado es que partes del cuerpo como el cuello, los codos o los pliegues en las brazos se oscurecen.

Más hambre

Si tu hijo o hija de pronto quiere comer más de lo habitual, es momento de poner atención en su salud. El hambre excesiva también es una respuesta del cuerpo para compensar todo el esfuerzo que hace para mantener los niveles de azúcar adecuados; pero no es normal.

Comida saludable

Fuente: eluniversal.com.co

 

Control de la prediabetes

La buena noticia es que, con un diagnóstico oportuno y control de la prediabetes, se puede prevenir o retrasar el desarrollo de la diabetes tipo 2. Los especialistas recomiendan reducir el peso; realizar actividad física regular —30 minutos al día mínimo—; y modificar los hábitos alimenticios.

Lo más importante es poner atención a la conducta, alimentación y peso de los niños, pues la presencia de la prediabetes en la población infantil va en aumento. Cambiar el estilo de vida a uno más saludable, adoptarlo como familia y poner el ejemplo, evitará que los más pequeños se conviertan en adolescentes con diabetes; y, al mismo tiempo, les enseñará a ser responsables de su propia salud.

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