Tener múltiples embarazos podría acelerar el envejecimiento de las mujeres | Nación Farma

Tener múltiples embarazos podría acelerar el envejecimiento de las mujeres

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La teoría de la evolución predice que la reproducción tiene un precio. El costo implica restar mantenimiento somático y acelerar el envejecimiento biológico. A pesar de los estudios en humanos y animales, los mecanismos responsables de cobrar por la reproducción aún no son comprendidos del todo.

En el caso de los humanos, el embarazo se caracteriza por alteraciones en la regulación del metabolismo, estrés oxidativo y proliferación de células inmunes. De acuerdo con investigadores de la University of Washington, eso implicaría que las mujeres envejezcan más rápido si tienen múltiples embarazos.

Según el estudio, la longitud de los telómeros y la edad epigenética son marcadores celulares que predicen la mortalidad. Ambos elementos mostraron ser más “viejos” en las mujeres que habían tenido más de un embarazo.

Embarazos que cobran al organismo

El embarazo humano tiene repercusiones en la salud femenina y en la vida útil de los telómeros. Durante este periodo, las células se proliferan para compensar la expansión por el volumen de fluidos; por esta razón que las mujeres experimentan cambios en su sistema inmunológico y son más propensas a infecciones.

Existen investigaciones previas en las que se ha observado que la inflamación y las infecciones incrementan la proliferación de las células y la edad epigenética. Un fenómeno que se ha observado en otros contextos proinflamatorios como la menopausia.

De acuerdo con la investigación de la Universidad de Washington, la edad celular se acelera entre 0.5 y 2 años por cada embarazo. A pesar de estos resultados, los científicos observaron también que cuando una mujer estaba embarazada, sin importar el número de embarazo, sus telómeros y su edad epigenética lucían más jóvenes.

La situación anterior resultó interesante para los investigadores, porque parece haber una relación duradera y acumulativa entre el número de embarazos y la aceleración de la edad biológica.

Relación entre el número de embarazos y longitud de telómeros, y edad epigenética. Fuente: nature.com

Para corroborar sus hipótesis y la obtención de resultados, los científicos trabajaron con una muestra integrada por mujeres filipinas de entre 20 y 22 años. El estudio, que comenzó en 2005, se llevó a cabo en Cebú, Filipinas; un sitio donde la energía es limitada y las cargas de trabajo son altas; en otras palabras, las mujeres podrían tener mayores riesgos de salud.

El grupo sin embarazos estaba formado por el 61.7% de las mujeres totales del estudio; el 21.2% formaban el grupo de quienes sólo se habían embarazado una vez; el 12.4% conformaban el grupo con dos embarazos; y el 3.4% pertenecía al grupo de tres embarazos.

Los investigadores revisaron las historias reproductivas de las mujeres y observaron sus niveles de telómeros; así como la edad epigenética. También probaron la causalidad inversa mediante un examen de asociación de telómeros y edad epigenética con embarazos futuros; aunque ninguna medida de envejecimiento celular predijo algún número de embarazos subsecuentes.

Aún falta saber por qué

Las mujeres que participaron en el estudio eran de edades muy similares; sin embargo la información obtenida sobre su edad epigenética y los telómeros no tenían relación; esto quiere decir que su envejecimiento celular era dispar y estaba relacionado con el número de embarazos que habían tenido.

Las medición del envejecimiento celular no pareció estar mediada por factores socioeconómicos u otros; únicamente por su relación con el número de embarazos. Sin embargo, aún existen muchas preguntas y hace falta saber cómo funciona realmente ese mecanismo de envejecimiento celular.

Tras trece años de investigación, para los científicos todavía hacen falta pruebas que se puedan replicar; además, acotan, es necesario dar seguimiento a los resultados y observar si, más tarde, las células siguen luciendo viejas o no.

La investigación fue publicada en Scientific Report. Los científicos recibieron apoyo de la Wenner Gren Foundation y de National Institutes of Health.