Mujer entra en estado semicomatoso por usar una común crema rejuvenecedora | Nación Farma

Mujer entra en estado semicomatoso por usar una común crema rejuvenecedora

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Una mujer en el norte de California se quedó en un estado semicomatoso después de usar una crema para el cuidado de la piel que fue importada desde México.

Al parecer, ese producto cosmético había sido contaminado con un ingrediente peligroso llamado metilmercurio.

De acuerdo con el portal Fox News, el departamento Sacramento Country Public Health declaró que la paciente enfermó a finales de junio por exposición a esa forma venenosa de mercurio.

Según el informe, la mujer de 47 años ordenó la crema Rejuveness de Pond a una red informal en Jalisco. Durante la importación un tercero contaminó el producto.

Dicha crema, la cual también está disponible en Estados Unidos, afirma que reduce la aparición de líneas finas y arrugas a partir de las dos semanas de uso.

La marca indica que usa una fórmula desarrollada con lactonutrientes y colágeno; lo cual elimina células de piel muerta y fortalece la estructura interna de la piel.

En California se han detectado al menos 60 casos de intoxicaciones relacionadas con cremas para la piel provenientes de marcas extranjeras durante los últimos nueve años; aunque las formas tóxicas de mercurio eran menores.

El departamento de salud pública de Sacramento dijo que está trabajando con las autoridades sanitarias del estado para analizar cremas similares en el área.

Metilmercurio, dañino para mujeres y niños

El metilmercurio es un compuesto que se usa en luces fluorescentes, baterías y cloruro de polivinilo.

Es un contaminante común y resulta neurotóxico si se concentra en el organismo por medio de un proceso llamado bioacumulación.

Puede tener dos orígenes:

1. Las fuentes antropogénicas que surge en diversas fases de la industria cuando se procesa acetaldehídos, que aparecen en la síntesis de plásticos, pinturas y lacas.

2. Por otro lado, están las fuentes no antropogénicas en las que destacan las emisiones de los volcanes; pues las rocas contienen mercurio en forma de cinabrio que reaccionan con la atmósfera, organismos anaeróbicos de ríos y lagos, o durante los incendios forestales.

En otras palabras, el metilmercurio se forma cuando las bacterias reaccionan con el mercurio en agua, tierra o plantas.

Cuando una persona está expuesta al metilmercurio, sea a través de los alimentos o de otros productos, puede presentar daños en el cerebro y en el sistema nervioso.

Los fetos y los bebés son muy sensibles a dicho elemento. La gravedad del daño depende de la cantidad del tóxico en el cuerpo.

Muchos de los síntomas de la intoxicación con mercurio son similares a los de la parálisis cerebral, como problemas de movimiento o coordinación; también se puede tener ceguera, sordera, problemas de crecimiento, deterioro de la función pulmonar.

En los niños las manos y pies toman un color rosado; piel escamosa; sed excesiva; falta de apetito; tono muscular deficiente; presión arterial alta, o erupciones cutáneas.

Entre otros signos destacan:

  • dificultad para concentrarse,
  • pérdida de memoria,
  • nerviosismo,
  • irritabilidad,
  • ansiedad,
  • depresión,
  • insomnio,
  • dolores de cabeza,
  • pérdida de peso o temblores.

Según la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos, el daño causado por el metilmercurio es irreversible; por lo que el tratamiento dependerá de la gravedad de la afección.

Algunas terapias pueden incluir carbón activado; exámenes de sangre y orina; soporte respiratorio; diálisis; líquidos intravenosos; o fármacos.