Tres mitos sobre el sueño que la ciencia ha desmentido

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No es un misterio la importancia de dormir bien para llevar a cabo las actividades diarias. Sin embargo, la importancia de dormir bien va más allá de tener energía suficiente para completar el día, también es una cuestión de salud. Por ello, cuidar de la calidad del sueño es de suma importancia en todas las etapas de vida.

A pesar del interés por cuidar la salud, el tema del sueño puede ser un poco complicado de cuidar, ya sea por el estilo de vida o por los famosos “mitos” que en vez de ayudar, tienen un efecto opuesto. Debido a estas tendencias, algunos estudios se han enfocado en estas prácticas, como el querer reponer el sueño durante fines de semana. Aunque otros hábitos aún están siendo debatidos, un estudio recién publicado en el Sleep Journal (enlace al final de la nota) pone fin a la discusión sobre tres mitos comunes acerca del sueño.

La importancia de descansar bien

Además de garantizar la energía para cumplir con las actividades diarias, el sueño permite un sinfín de procesos en el cuerpo. Entre los más importantes y no tan obvios, tenemos el buen funcionamiento del sistema inmune y las funciones cognitivas. Pero no sólo eso, durante el sueño, algunas áreas del cerebro eliminan desechos y lleva a cabo tareas parecidas a hacer una labor de “mantenimiento y limpieza” del mismo cerebro.

Por si fuera poco, mantener en orden los hábitos de descanso ayuda al metabolismo, ya que esto afecta al ciclo circadiano. Romper con este ciclo afecta al metabolismo, lo que puede ser un factor de riesgo para obesidad, diabetes y para el corazón.

Es importante entonces tomar en cuenta dos detalles importantes, las horas de sueño necesarias varían con la edad y el segundo, los ciclos de sueño no son fáciles de readaptar. Y el impacto por la falta de sueño tanto en la salud física, como mental no son para menos.

Desmintiendo tres mitos comunes

El estudio conducido por la doctora Rebecca Robbins aborda tres creencias populares sobre los hábitos del sueño. El primero de todos habla sobre las horas de sueño, el cual dice que para un adulto, bastan cinco horas de sueño nocturno para ser funcional. Tal vez a corto plazo pueda funcionar, sin embargo a la larga, este hábito puede ser bastante dañino, incluso procurando algunas siestas. Lo mejor, según Robbins, es organizar una rutina que permita cumplir con las horas de sueño nocturno.

El segundo de los mitos estudiados, es sobre los ronquidos. Algunas personas creen que un ronquido fuerte es normal para algunas personas. La realidad es que una de las principales causas es la apnea del sueño, o en otras palabras, la dificultad para respirar al dormir. Si bien en un principio puede ser únicamente algo molesto, la apnea del sueño afecta la cantidad de oxígeno que llega al cuerpo, causando hipertensión y algunos problemas del corazón. Aunque hay que hacer una pequeña nota, roncar mucho no siempre es una alarma, pero si un síntoma de la apnea del sueño.

El tercer mito y tal vez el más extendido, es sobre el consumo de alcohol y dormir bien. Algunas personas creen que beber antes de dormir puede ayudar a conciliar mejor el sueño, si bien en algunos casos causa sensación de cansancio, la realidad es que el alcohol impide un sueño reparador. En otras palabras, el alcohol puede causar que alguien quede dormido, pero no permite un descanso de calidad.

Existen muchos mitos sobre hábitos y salud, por ello es importante buscar fuentes confiables de información y tratar de adoptar hábitos saludables.

Estudio original publicado en el Sleep Journal. Con información complementaria de Medical News Today, además del portal National Health Service (NHS) y de la Fundación del Sueño.