Descubren una prometedora molécula que “pone a dormir” los genes del cáncer

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El hecho de conocer en mayor detalle los procesos biológicos que caracterizan y subyacen a la etiopatogenia del cáncer- como aspectos relacionados a la descripción del funcionamiento de los genes, interacción de proteínas, vías químicas de señalización, tipos celulares específicos y el microambiente en que proliferan los tumores- entrega valiosa información específica para acelerar y facilitar la creación de nuevas técnicas moleculares aplicables a la práctica clínica habitual, a fin de mejorar las estrategias de prevención, diagnóstico y manejo terapéutico de los pacientes, aún en etapas avanzadas de la enfermedad.

Proliferación celular y cáncer

Hace más de veinte años que un grupo de investigadores comenzó a profundizar en un proceso básico de proliferación celular: el desarrollo embrionario. El objetivo era lograr un mejor entendimiento de la forma en que nuestras células están “programadas” para lograr el producto final de nuestros organismos distintivos y particulares.

Los descubrimientos que se originaron de estas investigaciones dieron como resultado una clase totalmente nueva de medicamentos anticancerígenos que pueden evitar la proliferación de células cancerosas específicas, sumiéndolas en una “éstasis” que puede ser permanente.

La investigación, recientemente publicada en la revista Nature, ha mostrado la eficacia del compuesto en modelos animales (ratones y peces cebra), a través del bloqueo de genes clave involucrados en cánceres como los de sangre e hígado. A diferencia de los clásicos tratamientos basados en fármacos y radiaciones, no produce daño en las células sanas.

Una búsqueda difícil

El  gran avance se produjo hace seis años cuando el miembro del equipo y estudiante de doctorado de la Universidad de Melbourne- el Dr. Bilal Sheikh- descubrió que la eliminación de KAT6A de ratones con linfoma fatal cuadruplicó su esperanza de vida de tres meses y medio hasta alrededor de 14 meses.

Los genes dirigidos se conocen como KAT6A y KAT6B y están involucrados en el crecimiento y desarrollo de organismos, por lo que “Al saber que KAT6A y KAT6B y la proteína que expresan son factores importantes en algunos cánceres, sabíamos que si pudiéramos encontrar una molécula del tamaño y forma adecuados, deberíamos poder inhibirla o bloquearla“.

Estos genes controlan la proliferación celular y son importantes para regular cómo se desarrollan los embriones para garantizar que todo esté en el lugar correcto y tenga el tamaño adecuado. Pero en algunos cánceres, estos son los mismos genes que mutarán e impulsarán el crecimiento del cáncer”, indicó el equipo de investigadores.

Sin embargo, para encontrar la molécula correcta, capaz de realizar un efectivo bloqueo de estos genes, se tuvo que buscar entre casi 250,000 diferentes proteínas, antes del hallazgo de la indicada, lo que les llevó un año de trabajo.

Para acelerar esta búsqueda, los científicos desarrollaron un proceso robotizado en el cual la proteína sintetizada por los genes era suspendida en una pequeña gota de solución, misma que era analizada para los procesos químicos que se intentaba inhibir. El proceso fue automatizado para la selección y análisis simultáneo de 384 moléculas.

En palabra del líder de la investigación, el Dr. Tim Tomas: “Creemos que estos compuestos serán efectivos en el tratamiento de los cánceres donde la proliferación de células cancerosas a través del ciclo celular es impulsada por estos genes KAT6A y KAT6B, y si inhibimos estos genes, debería tener un efecto terapéutico”.

Senescencia celular

Según explica la Profesora Anne Voss del Walter and Eliza Hall Institute of Medical Research and the University of Melbourne: “Esta nueva clase de compuestos evita que las células cancerosas se dividan y proliferen desactivando su capacidad para continuar el ciclo celular“.”El término técnico es senescencia celular, pero esencialmente las células se ponen a dormir. Las células cancerosas no están muertas, pero se detienen efectivamente en sus vías“.

Thomas dice que en los ensayos clínicos, el compuesto tiene el potencial de ser “una arma completamente nueva para combatir el cáncer“, ya que “El compuesto fue bien tolerado en nuestros modelos animales preclínicos y es muy potente contra las células tumorales, mientras que parece no afectar negativamente a las células sanas“.

Si bien no está claro qué sucede en esta fase con las células cancerosas “dormidas“, pero los investigadores sospechan que con el tiempo podrían ser eliminadas por el sistema inmunitario, según indica el Dr. Thomas,  porque serán reconocidas como anormales.

Aplicaciones y utilidad

Thomas explica que la molécula bloqueadora también puede ser útil como un complemento para el tratamiento donde una terapia ya ha sido efectiva en la erradicación de un cáncer, donde podría ayudar a mantener esta patología en remisión.

El investigador amplía  el espectro de neoplasias en las que podría ser empleada: “Por ejemplo, creemos que será eficaz en algunos cánceres de sangre que impiden que las células se diferencien normalmente en diferentes tipos de células”. “En el caso de la leucemia, el cáncer causa la proliferación excesiva de glóbulos blancos, diluyendo los glóbulos rojos que transportan oxígeno. Finalmente, un paciente comienza a perder su capacidad de circular oxígeno. Esperamos poder evitar que eso suceda.

“Creo que el futuro de los tratamientos contra el cáncer se centrará en gran medida en el desarrollo de tratamientos específicos como este que se dirijan a diferentes vías del cáncer, en lugar de una terapia aplicable universalmente contra el cáncer“, agrega Thomas.

Dado el tiempo y esfuerzo que llevó este hallazgo, Thomas reflexiona: “Puede ser laborioso y lento, pero si eres lo suficientemente perspicaz como para seguir adelante, las recompensas pueden cambiar la vida de los pacientes“.

El siguiente paso es formar equipo con una compañía farmacéutica para llevar a cabo ensayos clínicos en pacientes oncológicos con neoplasias a las que pueden ser dirigidas estas moléculas de manera específica y evaluar su eficacia terapéutica.