El uso de tecnología moldea el cráneo de forma inesperada

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La tecnología forma parte de nuestra vida diaria en casi todos los aspectos y realmente ha dado un giro en como se realizan las tareas. Ya sea el uso de redes sociales en la comunicación y entretenimiento, hasta el uso de computadoras en el trabajo, los electrónicos se encuentran en todos lados.

Con el uso tan frecuente y en ocasiones obsesivo de celulares y tablets, es normal preguntarse cómo nos afecta. Algunas consecuencias son bastante obvias, otras no tanto y son estas últimas las que más llaman la atención. Recientemente, el investigador David Shahar, de la Universidad de la Costa del Sol (Australia) ha descubierto un cambio poco usual, culpa del uso del celular.

Extrañas protuberancias en el cráneo

Lo que el doctor Shahar observó, tras analizar varias placas de rayos x, fue un “cuerno” en la parte posterior del cráneo en algunas personas. La condición, aunque curiosa, no representa una mayor amenaza a la salud y recibe el nombre de “Protuberancia Occipital Externa” (POE) y se puede sentir al tacto.

A simple vista, puede verse como un pequeño bulto en la nuca de las personas, es más común en personas jóvenes, ya que son los mayores usuarios de celulares.

Imagen de la protuberancia, fuente: Revista Nature.

La POE suele ser de uno a tres centímetros y en algunas personas, se puede ver a simple vista. Tanto el tamaño como la velocidad de aparición dependen enormemente de la postura en el uso del celular.

Los huesos, mucho más maleables de lo que se piensa

El cuerpo es bastante adaptable, esto se ve con las actividades de varias personas, como por ejemplo los deportistas. En el caso de la POE no es muy distinto, resulta de una adaptación por la postura al usar electrónicos, tal como explica David Shahar.

Al usar electrónicos como el celular, es normal inclinar la cabeza hacia abajo, para sostener la cabeza (que pesa entre 4 kg a 5 kg) los músculos deben tensarse. El esfuerzo causa la aparición de la POE, en un proceso similar a la formación de callos en las manos.

Los resultados del trabajo nos dicen algo interesante en su trasfondo, aún no hemos visto como la tecnología nos afecta en toda su extensión. Ya que apenas estamos observando algunos de los efectos, lo que supondría una llamada a ser más cuidadosos con nuestros hábitos y aún más responsables con el uso de la tecnología.

Artículo original publicado en la revista científica Nature. Además, con información del portal de Washington Post y News. También con información complementaria de National Center for Biotechnology Information (NCBI).