¿Por qué los niños son menos propensos a los brotes de virus respiratorios? | Nación Farma

¿Por qué los niños son menos propensos a los brotes de virus respiratorios?

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El brote del nuevo coronavirus 2019-nCoV en China ha matado a más de 900 personas, pero los niños parecen estar menos expuestos a este y a otros patógenos respiratorios. Varios expertos lo atribuyen a causas inmunológicas, menor exposición a factores de riesgo, menor prevalencia de patologías crónicas y no desarrollo de SDRA.

Si bien los grupos más jóvenes pueden contraer el nuevo coronavirus, pocos niños se encuentran lo suficientemente enfermos como para ser diagnosticados con el coronavirus, según el publicado del 5 de febrero de Journal of the American Medical Association

Aunque los infectados cambian rápidamente en número según progresa el brote, la edad promedio de los pacientes es de entre 49 y 56 años, según los análisis de esta investigación.

Edad, incidencia y mortalidad

Aunque se desconoce el porqué los niños no sufren efectos tan virulentos del nuevo coronavirus, se ha podido observar un patrón similar para muchas enfermedades infectocontagiosas.

Estos hallazgos se dan en las comunes varicela y sarampión, hasta en las de reciente aparición, incluido el síndrome respiratorio agudo severo (SARS) y el síndrome respiratorio del Medio Oriente (MERS).

De manera similar, los adultos tienen 25 veces más probabilidades de morir de varicela que los niños. Y aunque la influenza puede ser muy grave para los bebés, los niños mayores generalmente se recuperan con mayor facilidad que los adultos. Para la gripe estacional, la tasa de mortalidad en adultos es 10 veces mayor que en niños.

Respuesta inmunitaria

Se cree que la respuesta inmune innata es más fuerte en los niños expuestos al 2019-nCoV. Gracias a ello, podrían combatir la infección de manera más exitosa que los adultos y manifestar sintomatología leve. Otros coronavirus, como el SARS y el MERS, también muestran este patrón, dijo Krys Johnson, epidemiólogo de la universidad de Temple.

Con respecto al nuevo coronavirus, Johnson agrega: «El caso que estamos viendo con los coronavirus [emergentes] no es que los niños no tengan ningún síntoma en absoluto, en realidad están teniendo una neumonía viral, pero debido a que su sistema inmunológico es tan robusto, no los expone como lo haría en la edad adulta».

Por su parte, el doctor Andrew Pavia, jefe de la División de Enfermedades Infecciosas Pediátricas de la universidad de Utah, indicó: «No entendemos completamente el fenómeno. Una hipótesis es que la respuesta inmune innata, que es la respuesta temprana que se dirige ampliamente a grupos de patógenos, tiende a ser más activa entre los infantes».

Recordemos que la inmunidad innata corresponde a la primera línea defensiva contra los patógenos. Las células en ese sistema responden inmediatamente y de manera inespecífica ante los patógenos invasores, pero sin dejar memoria inmunológica. 

Niños y el nuevo coronavirus

Se desconoce cuántos niños contrajeron el nuevo coronavirus que surgió en Wuhan, China, debido a la información rápidamente cambiante que sale de China a medida que el brote continúa. Esto se suma al hecho de que los niños con síntomas leves probablemente no serán examinados o no se les harán análisis confirmatorios para el virus.

La revista JAMA publicó un nuevo estudio prospectivo de casos del 2019-nCoV. Tras analizar información de 138 pacientes internados en un hospital de Wuhan entre el 1 y el 28 de enero, encontraron que los enfermos tenían una edad promedio de 56 años. Un poco más que la mitad de esos pacientes eran hombres. 

Otro estudio publicado en JAMA, que incluyó a 13 pacientes con la infección por el 2019-nCoV que pertenecían a 3 hospitales de Beijin, señaló que la mayoría de las personas infectadas eran adultos jóvenes o de mediana edad sanos, con solo un paciente mayor de 50 años.

Adultos, patologías crónicas y SDRA

Pavia explica que si bien los niños son igual de propensos que los adultos a exponerse y a padecer de enfermedades respiratorias, tras contraer la infección se recuperan más fácilmente que las personas de mayor edad.

Esto puede deberse a que los niños tienen vías respiratorias más sanas por una menor exposición a factores de riesgo respiratorios, como humo de cigarrillo y contaminación del aire.

Otro factor que incidiría en la mejor respuesta de los niños es que en general presentan menor prevalencia de patologías crónicas. Se observó que en el brote de SARS de 2003 y en el de MERS de 2012, el grupo de adultos con afecciones crónicas tenían un mayor riesgo de muerte que los adultos sanos. 

Además, los adultos tienden a desarrollar una grave respuesta inmune frente a patógenos y lesiones variadas: el síndrome de distrés respiratorio agudo (SDRA).

La patogénesis del SDRA es multifactorial, pues involucra a diversas células inmunes que propagan la lesión pulmonar provocada por la injuria en las vías respiratorias. Esto ocasiona edema pulmonar con la consiguiente dificultad para respirar y una insuficiente oxigenación tisular. Este síndrome tiene una elevada tasa de mortalidad, ya que aproximadamente el 40 % de los pacientes con SDRA mueren. 

El SDRA se observó con frecuencia en los casos fatales de adultos afectados por el coronavirus del SARS. Si bien los niños con este mismo patógeno tenían neumonía, no manifestaban las complicaciones inmunológicas de los adultos, por lo que su patología no era tan grave.

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