Nace primer bebé en EEUU de una madre con útero transplantado

Dentro de las causales de la infertilidad por factor uterino, las anormalidades anatómicas del aparato reproductor debido a alteraciones de este órgano pueden afectar hasta al 5% de las mujeres en todo el mundo, como es el caso de la ausencia de útero.

Dentro de las alternativas para lograr la maternidad a partir de los propios óvulos, está el útero subrogado, que es una práctica que está autorizada sólo en algunos países.

Esta búsqueda de un útero externo podría deberse a que las mujeres nacieron sin el órgano, perdieron el útero o tienen uno que ya no funciona adecuadamente. Dado que al faltar este órgano reproductivo fundamental, el hecho de poder realizar su remplazo a través de un transplante uterino, ha dado un nuevo vuelco a la medicina reproductiva mundial.

Un poco de historia

El primer caso del mundo de un bebé nacido de un útero trasplantado ocurrió en la Universidad de Gotemburgo de Suecia en el año 2014, en el cual, una mujer de 36 años dio a luz después de recibir un trasplante de útero de una donante no emparentada de 61 años de edad.

Desde esa fecha, el hospital sueco ha tenido un total de ocho bebés nacidos de madres que han recibido trasplantes de este tipo.

En EEUU, la Clínica Cleveland realizó el primer trasplante de útero de una donante fallecida en febrero de 2016, pero la paciente desarrolló complicaciones debido a una infección por el hongo Candida albicans, que ocasionó fallas en la irrigación del órgano, por lo que debió ser extirpado.

También en EEUU, el año pasado, los investigadores del Baylor University Medical Center en Dallas realizaron los primeros cuatro trasplantes de útero procedentes de donante vivo, aunque este procedimiento no fue exitoso para las primeras tres pacientes, a quienes tuvieron que extirparle dicho órgano.

El primer éxito norteameriano

El primer resultado exitoso de nacimiento como resultado de un trasplante de útero en los EEUU se produjo en Texas , un verdadero hito para los Estados Unidos.

Si bien el hospital no ha revelado mayores detalles sobre el nacimiento del bebé, ni siquiera los datos de la fecha, puesto que la paciente y la familia pidieron privacidad en este momento, según manifestó dicho centro.

Giuliano Testa, quien es el investigador principal del ensayo clínico de trasplante uterino de la institución, calificó el nacimiento como un “hito” y “un hermoso momento de amor y esperanza para una madre a quien le dijeron que nunca podría cargar a su propio hijo“.

El trasplante se llevó a cabo como parte de un ensayo clínico para estudiar nuevas opciones de tratamiento de la infertilidad para las mujeres que no poseen un úterofuncional, para lo cual, el equipo de Baylor tuvo aportes de los investigadores suecos en su ensayo clínico actual.

Según este hospital, no brindará más información sobre cuántos trasplantes se han realizado desde entonces, pero la revista Time, que reportó por primera vez el nacimiento de un bebé en los Estados Unidos, dice que se han realizado ocho en total, y que otra mujer está actualmente embarazada, como resultado de estos ensayos.

Cómo se realiza un trasplante de útero

Requisitos para las receptoras y donantes del útero

Para optar a formar parte del estudio Baylor, las candidatas a transplante deben tener entre 20 y 35 años, contando con sus ovarios sanos y normales, ya que el primer paso es la fertilización in vitro, procedimiento a través del cual se puede obtener y fertilizar sus óvulos para producir embriones que pueden congelarse hasta que estén listos para intentar el procedimiento.

Los donantes del útero para el estudio de Baylor, pueden ser vivas o muertas. Los primeros cuatro casos involucraron donantes “generosas”, no emparentadas y desconocidos para las receptoras.

En el caso de Suecia, los úteros fueron obtenidos de donantes vivas, siendo la gran mayoría perteneciente a la madre o una hermana de la receptora.

El embarazo 

Después de realizado el trasplante de útero y cuello uterino, los embriones se pueden descongelar e implantar, para lo que tiene que pasar al menos un año después del trasplante, para garantizar que el útero funcione de manera adecuada.

Durante un año después del trasplante, el equipo médico chequea cómo el cuerpo del receptor reacciona al nuevo órgano. Si no existen complicaciones, un embrión se transfiere al útero trasplantado, se hace el seguimiento de su crecimiento y desarrollo hasta que tiene lugar la cesárea.

Puesto que el recibir un transplante de útero implica que la mujer debe ingerir fármacos inmunosupresores para evitar un rechazo del órgano transplantado, lo que supone un riesgo a largo plazo para la salud de la paciente, por lo que no está destinado a ser permanente y después de haber logrado uno o dos embarazos exitosos se procede a su extirpación quirúrgica, cesando así la ingesta de la medicación y retomando la normalidad de sus tareas diarias.

Fuente: CNN

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