Ketamina: ¿terapia efectiva contra la depresión? | Nación Farma

Ketamina: ¿terapia efectiva contra la depresión?

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La ketamina actúa como un antidepresivo eficaz al incrementar la producción de dopamina en el cerebro. El hallazgo fue el resultado de un estudio realizado por el Departamento de Neurociencia Clínica del Karolinksa Institutet, en Solna, Suecia.

Depresión: principal causa mundial de discapacidad

La depresión es un trastorno mental frecuente que se caracteriza por la tristeza, la pérdida de interés o de placer, sentimientos de culpa, falta de autoestima, trastornos del sueño o del apetito, sensación de cansancio y falta de concentración.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) calcula que más de 300 millones de personas a nivel global sufren de depresión. Esta enfermedad contribuye de forma importante a la carga general de morbilidad y se considera como la principal causa de discapacidad en el mundo.  

No existe consenso entre la comunidad científica sobre las causas de la depresión. Sin embargo, expertos en el tema apuntan a una serie de factores genéticos, ambientales, biológicos y psicológicos que pueden contribuir a este trastorno.

La ketamina como antidepresivo

La ketamina es una droga disociativa con potencial alucinógeno, derivada de la fenciclidina, utilizada por sus propiedades sedantes, analgésicas y anestésicas. También se utiliza como droga ilícita bajo el nombre de Special K.

Estudios anteriores ya habían demostrado que la ketamina puede lograr mejorías visibles en pacientes con depresión severa que no responden a los tratamientos convencionales. Sin embargo, los detractores de la ketamina señalan que para que el tratamiento funcione es necesario activar el sistema opioide del cuerpo.

Hasta ahora, se sabía poco acerca de la reacción química que produce la ketamina en el cerebro de las personas que no responden a los tratamientos convencionales.

Para ahondar en el tema, los investigadores suecos les administraron a los participantes en el estudio una dosis de ketamina lo suficientemente baja como para no producir efectos anestéticos. Posteriormente, les tomaron una tomografía cerebral para analizar el impacto del fármaco.

«Este es el mayor estudio con tomografía por emisión de positrones (TEP) que se ha realizado en el mundo. No solo pretendíamos medir la magnitud del impacto de la ketamina, sino que también queríamos determinar si la ketamina actúa mediante los receptores de serotonina 1B», dijo Mikael Tiger, autor principal del estudio.

Medir el impacto de la ketamina

Los participantes en el estudio fueron 30 voluntarios reclutados mediante un anuncio en internet. Todos padecían de depresión severa y no habían respondido a tratamientos previos.

Los investigadores los dividieron en dos grupos. El primero, de 20 personas, recibió dosis de ketamina. El segundo, de 10 personas, recibió un placebo.

El estudio fue aleatorio, doble ciego y controlado con placebo, lo cual significó que ni los doctores ni los voluntarios supieran, inicialmente, a qué grupo pertenecía cada participante.

Los investigadores les tomaron una tomografía cerebral a los participantes antes de comenzar el estudio y otra unos días después del tratamiento.

Eleva los niveles de dopamina en el cerebro

Posteriormente, se realizó la segunda fase del estudio. A 29 participantes se les administró una dosis de ketamina dos veces a la semana durante una quincena.

En esta ocasión, los investigadores utilizaron un marcador radioactivo que se enlaza a los receptores de serotonina de la persona. Mediante esta técnica, las tomografías resaltaban el impacto de la ketamina en estos receptores, los cuales regulan los niveles de serotonina en el cerebro. La serotonina es un neurotransmisor cuyo déficit puede causar depresión, ansiedad y otros trastornos.

El análisis de las tomografías reveló que la ketamina reducía la producción de serotonina, pero incrementaba los niveles de dopamina, otro neurotransmisor que también tiene un impacto en el humor de la persona.

Un 70 % de los participantes en el estudio, publicado en la revista científica Translational Psychiatry, respondió favorablemente al tratamiento con ketamina.

«Por primera vez hemos demostrado que el tratamiento con ketamina incrementa el número de receptores de serotonina 1B», dijo Johan Lundberg, jefe del grupo de trabajo.