Adiós al Viagra: nueva terapia basada en células madre para tratar la disfunción eréctil

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La disfunción eréctil (DE) es  la manifestación más común dentro del grupo de disfunciones sexuales masculinas, que se manifiesta en alrededor de un 8% de la población que tiene entre 20- 30 años y un 37% entre aquellos que tienen entre 70-75 años.

Los principales factores de riesgo para la DE son la obesidad, tabaquismo, además de la presentación de comorbilidades como diabetes mellitus, hipertensión arterial, dislipidemia, cardiopatías, esclerodermia, enfermedad de Peyronie y apnea obstructiva del sueño, depresión, estrés, antecedentes de lesiones espinales o de accidentes cerebro vasculares.

En aproximadamente un 25% de hombres que sufren DE, la causa es medicamentosa. Los principales fármacos asociados a esta alteración son los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina, diuréticos tiazídicos, ketoconazol, cimetidina, bloqueadores simpáticos como la metildopa.

En cuanto a alteraciones de índole endócrino, la deficiencia de testosterona se asocia a un aumento en la incidencia de la disfunción eréctil. Otros desórdenes hormonales relacionados incluyen la hiperprolactinemia, el hipo e hipertiroidismo. En estos casos, al restablecerse el equilibrio hormonal, usualmente se recobra el funcionamiento sexual adecuado.

Cirugías como la prostatectomía radical y el tratamiento de braquiterapia,  como terapias dirigidas contra el cáncer de próstata conllevan un aumento del riesgo de desarrollar este cuadro, debido a la localización de los nervios erectores, que pasan a ambos lados de la próstata en su trayecto hacia el pene,  rodeando a la próstata e íntimamente unidos a este órgano de manera lateral.

En el caso de la prostatectomía radical, se extrae por completo toda la próstata, pero siempre se procura- si las condiciones clínicas del paciente lo permiten- preservar los nervios erectores mediante una disección fina. Pero a pesar de avances como la cirugía laparoscópica y robótica, aún puede haber entre un 60-80% de disfunción eréctil postoperatoria.

Se estima que en México un 30% de los hombres de entre 40 y 60 años de edadpadecen algún grado de DE, pero sólo algunos de ellos reciben algún tipo de tratamiento médico.

Terapias

Existen múltiples terapias para superar la DE, dependiendo de la etiología, un especialista elegirá el tratamiento más adecuado para cada caso.

Los tratamientos actuales incluyen cambios en el estilo de vida, como dejar de fumar, limitar el consumo de alcohol y alcanzar un peso saludable. Además, la terapia puede abordar aquellos factores desencadenantes de índole psicológico.

El más frecuente es el tratamiento oral con medicamentos de la familia de los inhibidores de la fosfodiesterasa, como es el conocido sildenafil (Viagra), Vardenafil y Tadalafil. Otra terapia disponible es la de inyecciones en el pene de prostaglandina E1 (PGE1), que tiene una acción local que facilita la erección.

Asimismo, si los métodos ya mencionados no son eficaces, existen otras opciones como los dispositivos de vacío o la colocación de una prótesis peneana.

Células madre: el prometedor estudio

Actualmente, la investigación se centra en ayudar a los hombres cuyas glándulas prostáticas han sido extirpadas debido al cáncer, hecho que puede tener severas repercusiones a nivel nervioso, muscular y de vasos sanguíneos locales.

En un pequeño estudio realizado en Dinamarca, los investigadores restauraron la función eréctil de los hombres mediante la inyección de veinte  millones de células madre en la base del pene.

Los científicos creen que el tratamiento actuó como un revitalizante de los vasos sanguíneos y los nervios. También pareció agrandar el tamaño de los penes. Todos estos efectos que han permanecido por un largo plazo- más de un año- según informes en  The Sunday Times.

El profesor Soren Sheikh, director del Centro Danés de Medicina Regenerativa y autor del trabajo reconoce que  si bien “Estas pruebas van bien, pero todavía hay un largo camino por recorrer“.

Sheikh presentará los hallazgos en la reunión de la Sociedad Europea de Reproducción Humana y Embriología en Barcelona, que tendrá lugar en el mes de julio.

Cómo se realiza

La terapia involucró la extracción de grasa abdominal de los pacientes, a través de una liposucción. La muestra obtenida luego se centrifugó para separan las células madre que se inyectaron en el pene del paciente.

Hasta el momento, tan solo ocho hombres se han sometido al tratamiento. Los resultados están aún pendientes en 12 participantes- pertenecientes a otro estudio- que recibieron la inyección en una investigación que involucró a un total de 70 hombres que recibieron la inyección de células madres.

Usos y demanda

Los investigadores esperan que la terapia con células madre también se pueda utilizar para ayudar a los hombres que luchan contra la disfunción eréctil causada por el envejecimiento y otros cuadros clínicos, como aquellos ocasionados por las enfermedades cardíacas.

Mientras tanto, la demanda de estas terapias sigue en crecimiento, debido al hecho que cada año unos 47,000 hombres británicos son diagnosticados de cáncer prostático.

Los científicos adelantan que una inyección a base de células madre para tratar la ED puede hacer que medicamentos como el Viagra queden obsoletos en un futuro muy cercano.

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