Hay un grupo sanguíneo que aumenta el riesgo de morir por traumas severos

El tipo O es el grupo sanguíneo de distribución más común alrededor del mundo, ya que representa aproximadamente un 50% de los grupos sanguíneos de la población de los Estados Unidos. De manera similar, un cuarenta y siete por ciento de la población del Reino Unido son de tipo O; el 42% de la población es del tipo A; el 8% del tipo B y tan solo el 3% es del tipo AB.

En cuanto a la población latinoamericana, como es el caso de México, el grupo O presenta una mayor distribución, siendo cercana o superior al 80%, siendo seguido en cifras muy mínimas por los fenotipos A, B y AB.

Además de su importancia en procedimientos de medicina transfusional, el tipo de sangre ABO tiene una profunda influencia en la hemostasia, para la que estudios recientes han relacionado las diferencias moleculares presentes en el sistema sanguíneo ABO como un factor de riesgo potencial para unas cuantas condiciones médicas, incluidos algunos trastornos hemostáticos y hemorragíparos en pacientes con  hemorragia gastrointestinal superior, hemorragia durante la oxigenación con membrana extracorpórea y hemorragia obstétrica, si bien la aparición de tromboembolismo venoso es relativamente rara en sujetos con sangre tipo O, en comparación con individuos con otros grupos sanguíneos del sistema ABO.

La hemorragia es la principal causa de muerte en pacientes que han sufrido algún trauma grave,  pudiendo además causar un mayor deterioro de la condición médica en la lesión cerebral traumática (TBI), debido al aumento de la hemorragia intracraneal.

Además, debido a que es el grupo sanguíneo de mayor distribución poblacional, su requerimiento en transfusiones de sangre y derivados sanguíneos se torna crítico en cuanto a su disponibilidad para uso potencial empleo en los servicios de emergencia.

Material y método del estudio

Un nuevo estudio, llevado a cabo entre 901 individuos atendidos en el servicio de emergencias entre el 1 de abril de 2013 y el 31 de marzo de 2016 en dos de los centros de emergencias médicas críticos en Japón (Tokyo Medical and Dental University Hospital of Medicine o Matsudo City Hospital), cuyos hallazgos se publicaron en la revista Critical Care.

La muestra estudiada se dividió en función del tipo de sangre ABO: tipo O, 284 (32%); tipo A, 285 (32%); tipo B, 209 (23%); y escribe AB, 123 (13%).

El estudio de tipo observacional retrospectivo evaluó la asociación entre la diferencia en el tipo de sangre y los resultados de la mortalidad por todas las causas y por causa específica en pacientes con trauma severo, en el supuesto de que los resultados del trauma se ven afectados por la diferencia en el tipo de sangre del grupo ABO.

El autor principal, Dr. Wataru Takayama, manifestó: “Estudios recientes sugieren que el tipo de sangre O podría ser un factor de riesgo potencial de hemorragia (sangrado en grandes cantidades). La pérdida de sangre es la principal causa de muerte en pacientes con trauma severo, pero los estudios sobre la asociación entre diferentes tipos de sangre y el riesgo de muerte por trauma han sido escasos. Queríamos probar la hipótesis de que la supervivencia del trauma se ve afectada por las diferencias en los tipos de sangre“.

Resultados y consecuencias

Los datos de los 901 pacientes analizados mostraron una tasa de mortalidad del 28% para aquellos con sangre tipo O, en comparación con una tasa del 11% en pacientes con otros tipos de sangre.

Los resultados obtenidos por los investigadores sugieren que un nivel más bajo del factor es una posible explicación de la mayor tasa de mortalidad en pacientes con trauma con sangre tipo O.

Los investigadores atribuyen esta gran diferencia en las tasas de mortalidad al factor de von Willebrand, que se encuentra en niveles más bajos en personas con sangre tipo O, lo que tal vez podría incrementar el riesgo de hemorragia.

Debido a esta causa, el Dr. Takayama indicó que los resultados obtenidos plantearon interrogantes y requerimientos de más investigación sobre si es adecuada o conveniente la transfusión de emergencia de glóbulos rojos tipo O a pacientes con trauma severo; que han sido víctimas de lesiones potencialmente graves o discapacitantes a largo plazo o que pueden llegar a ser fatales, dado que el tipo de sangre transfundida podría jugar un papel clave en el proceso hemostático y respuesta del paciente.

Limitantes del estudio

Los investigadores recalcaron el hecho que todos los datos analizados pertenecían a pacientes japoneses, por lo que es necesario realizar más investigaciones a otros grupos étnicos, para realizar una comparación y ver si estos hallazgos se cumplen también.

Además, el análisis sólo comparó pacientes con sangre tipo O con pacientes que no pertenecían a este grupo,  sin considerar las diferencias en los otros tres grupos pertenecientes al mismo sistema, lo que puede significar que otras diferencias podrían estar ocultas en los datos. Además, solo evaluaron el fenotipo y no el genotipo del grupo sanguíneo ABO o el sistema Rh.

El Dr. Takayama planea continuar su investigación en esta área. “La investigación adicional”, “es necesaria para investigar los resultados de nuestro estudio y desarrollar la mejor estrategia de tratamiento para los pacientes con traumatismos graves” concluyó.

 

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