Una dieta baja en calorías puede revertir la diabetes tipo 2

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La diabetes se ha convertido en un problema de salud pública a nivel mundial. De acuerdo con datos de la Organización Mundial de la Salud, en 2014, había más de 422 millones de adultos en el mundo con este padecimiento. Estimaciones del Center for Disease Control and Prevention (EE.UU.) predicen que, para 2050, uno de cada tres estadounidenses tendrá diabetes tipo 2. 

En México, esta enfermedad se encuentra entre las primeras causas de muerte. En Latinoamérica somos el país con más decesos por este padecimiento.

Aunque en mayor medida ataca a adultos de 30 a 69 años, la incidencia en niños y adolescentes va en aumento; las estadísticas muestran que un 33% de niños y cerca del 70% de los adultos mexicanos sufren sobrepeso y diabetes. Los estados con mayor índice de diabetes son: Ciudad de México, Nuevo León, Veracruz, Tamaulipas, Durango y San Luis Potosí.

La Federación Mexicana de la Diabetes indica que atender esta enfermedad y sus implicaciones cuesta más de 3 mil millones de dólares al año.

Si bien se ha demostrado que una dieta balanceada y  actividad física regular reducen las posibilidades de padecer está enfermedad; lo cierto es que aún se necesitan muchos esfuerzos para lograr controlarla.

Las autoridades a nivel mundial trabajan constantemente en planes de  acción para reducir el impacto de la diabetes. Algunos de los esfuerzos se concentran en la creación de medicamentos y tratamientos más efectivos; fármacos que puedan reducir las consecuencias de la diabetes.

Con esa visión, una investigación de la Universidad de Yale, reportó que aquellos pacientes que se habían sometido a una cirugía bariátrica, la cual precisa de una dieta baja en calorías, presentaron reversión de la diabetes tipo dos. Estos resultados podrían ser un paso para crear nuevos medicamentos.

¿En qué consistió el estudio?

Por medio de un modelo animal de diabetes tipo 2, redujeron hasta una cuarta parte la ingesta de calorías durante tres días. Como consecuencia, las concentraciones de glucosa e insulina descendieron sin alterar el peso. A partir de este enfoque, rastrearon y calcularon los procesos metabólicos que contribuyen al incremento de producción de glucosa por el hígado.

A través del método PINTA, crearon un conjunto de análisis de flujos metabólicos claves dentro del hígado, los cuales podrían a contribuir en dos procesos claves en la diabetes: la resistencia de insulina; así como al aumento en los niveles de producción de glucosa.

Los científicos señalaron tres consecuencias principales de una dieta baja en calorías:

  1. Reduce la conversión de lactacto y aminoácidos a glucosa.
  2. Baja el nivel de glucógeno que también se convierte en glucosa.
  3. La grasa responsable de que el hígado responda a la insulina es menor.

Los niveles bajos de glucosa fueron asociados a una reducción de 30% en la producción de glucosa del hígado; consecuencia de la glucogenesis del piruvato carboxilasa, y de la glucogenesis hepática. Asimismo, hubo un descenso en los triglicéridos y el contenido de diacilglicerol.

El siguiente paso será confirmar que los resultados pueden ser replicados en la diabetes tipo 2 de pacientes con cirugía bariátrica o que consumen bajos niveles calóricos. Si se confirma en humanos, esto ayudaría a mejorar los fármacos para enfermedades crónicas.

Por último, se destaca que este estudio recibió apoyo del United States Public Health Service; y fue publicado en la revista Cell Metabolism.